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domingo, 20 de mayo de 2018

ANTOLOGÍA

No cambio mi tristeza a modo de morir. ¿Quién sino uno mismo es el propio artífice de vanaglorias fecunda? Mi mejor estado, prolífico y bendito son los ratos tristes. Creo lo mejor de mi. Los "mejores" escritos nacen de los dedos tristes. Chonchos, regordetes, chaparritos. Chiquitos. ¿Mestiza o criolla? "Crio yo" que ninguna. Para mejores glorias llamémosle el eslabón perdido. Pocos -ninguno quizás- entienda el abandono conceptual de la alegría. ¿Por qué ser tan felices si el mundo se cae a pedazos? Uno no puede remediar muchas cosas con una sonrisa disfrazada de mentira. No entiendo la razón de ser un alma triste. No encajo. Alguna vez "pertenecí" a un grupo de gente culta. Se difuminó como todo lo bueno que dura poco. Lo recordé. "Yo fui uno de ellos". Sola me exilié. No pertenecí por más que me esforcé. Mi mundo fue mágico con ellos a bordo en ese barquito de papel. Un día naufragó. Sobrevivieron ellos volviendo a su mundo casi sin mi. Mera referencia de días que provocan una sonrisa. Disidente de mi, aporré textos por miles. Hice confidente a la tristeza que es la muerte pero nadie entiende que se puede ser feliz estando muerto. Las letras se llenan de vida. Los lloros adquieren tintes de consecuencia. Los versos y sonetos riman en colore serios. El gris es tan sin embargo que para que no se sienta solo lo hice mi color favorito. En este mundo mío lleno de sol y azules radiantes despierto todas las mañanas. Encuentro tristeza en los colores brillantes. Cegados los ojos, tiemblan los párpados habituados a la noche. Hamacas inexistentes en los que me acurruco por las madrugadas. La tristeza y la muerte colorean el mundo inhabitable para la mayoría. Las calaveras sonríen ante el azoro de quien les teme. Hablemos de amor. Del amor que existe entre tú y yo. Déjame rociarlo de lágrimas de amor -benditas ellas- para darle luz a mis letras. Al toque de un mínimo rayo de sol provocaran miles -asi es de exagerado el amor- de arcoiris alegrando el mundo triste, suave. Monotonía pura de quien del amor se aferra para seguir amaneciendo en su habitual lugar común llamado tristeza. Eh pero ojo, no pierdas de vista el estilo. Mis dedos de fijom-como tú dices- son tristes pero no vivo eternamente ahí. Hombre nadie me aguantaría. Soy de sonrisa franca pero con dedos esmirriando tristeza. Culpo al mes en que nací. Cuando el frío y la melancolía hacen de este sitio el mejor lugar para vivir. Una antología de momentos tristes. Hoy por hoy no he dormido nada. Tirada en la cama tiemblo sin poderme controlar. Un feto en medio de la oscuridad. Imagino a los drogadictos en el desintoxicar perverso de seres amorfos. Fluoxetina. Flúor. Mansedumbre. Quiero mis pastillas. Esto es en lo que me he convertido. Para mi el pp es un marido con el que fui obligada a casarme. Me hace suya, estropea mis sueños. Limita mi libertad. No acaricia, toma por la fuerza algo que jamàs le pertenecerá. Antología del dolor y sufrimiento. Quisiera tener el don de los artistas que hacen de su sufrimiento obras dw arte. Se apegan a su realidad. Tomados da la mano emprenden el camino en cordial monotonía. Se crecen ante la adversidad. Nacieron para ser artistas. Yo soy una simple orfebre a quien el barro sólo le sirve para ensuciarse los zapatos. No me da pena. A veces si, la mayoría no. Elegí el camino agreste porque no nací para mártir. Errada o no sucumbiré al peso de los días con mi gesto característico; el ceño fruncido. Si hay que echarle la culpa de esta verborrea barata es a las pastillas. Desintoxicada quedo pues. Tengo miedo de verme en el espejo. Regreso cuando sea menester recordarme.

domingo, 13 de mayo de 2018

Hoy domingo se casa Benito con un pajarito

Así la vida pues se escribe sin tanto -vestigios del ayer- remordimientos. Dando por sentado nada trastorno sin sentido. ¿Desde cuándo fui excluída del equipo? Lo pensé bien quitando enojos y resquemores obtengo beneficios tal como seguir siendo autosuficiente en cierto grado de inmediatez. Quien se acostumbra a que le hagan todo se vuelve inútil. La vida da lecciones tardías. En lo superfluo soy inútil. En lo necesario no moriré por ello. Cuestión de actitud. Paroxismo ridículo -porque debe ser- en el que me encuentro. Y luego que no maldigas y luego por que estás tan callada. El tiempo no da explicaciones. Con capacidad suficiente para elevarme a tocar el cielo azotándome después en el suelo. Hablo de poesía si se me permite. Cambio tres días de mayo por un masaje en mis piernas. ¡Ay qué dolor, qué dolor, qué pena! Miedo del "algo" recargado en mi espalda. Pies descalzos caminan tras de mi. Siluetas negras danzando en mis noches sin dioses. Eb mi país matan -mueren- más mujeres que ilusiones. Babo Alejandro huyó de la casa otra vez. La Bella y Barry lo encontraron enfrentándose a tres furiosos canes enormes para su tamaño. ¡Pinche perro! Pa'lotra no te busco. Nos mata más -¿se puede morir menos?- imaginar a qué peligros se enfrentaría. El Alter Ego perro está ya muy viejo. Lo consentimos mucho. Es demasiado gruñón. Tiene suerte por partida doble. No le dan antidepresivos ni lo regañas porque no le da la gana comer. Empírico nomás. Quiero ser perro. Rescatemos de lo sosegado del entorno el saber hablar cuando se debe. Lo descubrí mirándome dormir. ¡Hey no me mires dormida! Estado vulnerable. ¿Dormida o despierta? la visita al departamento trajo consigo reencontrarme con dos antiguas vecinas. Las dos me abrazaron. Las dos me estamparon sendos besos en la mejilla. Yo... no supe qué decir. Me da gusto verlas pero termino la charla rápido. El escozor en el brazo -tributo a la felicidad- recordó mi época de bruja materna. Los recuerdos tienen telarañas en la memoria. ¿Que no se había muerto? Tengo miedo de tejer recuerdos con los hoy que me incumben, me gusta saberme viva... ¿ Y mi status dónde quedó? Permuto la capacidad de disentir por la de razonar. Se ajusta más al mundo de los humanos. El abuelo -mi perro viejo- es como yo. Mira la calle en el umbral de la casa sin atreverás a dar un paso fuera. Igualito que yo. Interfaz de lo ignoto. En los intervalos del aburrimiento aprendo a leer poesía y a tratar de entender la guerra en Siria. Un mundo alejado de otro. No hay relación de uno con otro. Nadie ha encontrado poesía en un niño muerto por una bomba. Aquel que lo encuentra será única y nada más un mercenario.

sábado, 5 de mayo de 2018

Al sur del universo

Vencido el plazo para entregar el proyecto no queda más que hacer. Es el segundo año que trabajo en él, como todo lo que empiezo, nunca termino. Logré entusiasmar a Laura y al Tío Sam para que me ayudaran. El Tío Sam ya no está y Laura hizo más de lo que pudo. Este año avancé más que el pasado pero quien vive de realidades un sueño es eso y nada más. Revisar palabras, tiempos, acentos, ideas no es fácil para mi, ser imperfecto que hace las cosas y ya está. Revisar que todo esté bien me sobrepasa. Lo que está hecho no tiene remedio. Laura dice que si. Voy a pasos lentos ¿de qué manera si no podría ser? Habituarme al marasmo que me encuentro provocado por los antidepresivos ha sido rápido. Estoy como los letreros de las escuelas. "No corro", "No grito", "No empujo". Añado las mías: "No maldigo", "No vocifero", "No me enojo". En este período de prueba me volví un pan de Dios. Puedo enfrentarme a desafíos como aceptar los viernes con una sonrisa, decir en su cara al neurólogo que es muy enojón, o bañarme con agua fría sin echarle culpas a nadie. Estoy anulada compañeros. ¿De modo que esto es vivir la vida como se debe? Aguantar el bullicio de las mañanas sin querer salir huyendo habla mucho de la nueva actitud. Observo a Barry y a El Jefe platicar en el trayecto a la casa de los aviones. Si hay un ejemplo de amor de padre e hijo son ellos. Observo, observo, observo. Lleno los ojos de su -¿Por qué no hablas Flor?- pregunta El Jefe viéndome por el retrovisor. -No tengo nada que decir- respondo seria. En ocasiones sazono sus pláticas con una que otra grosería. Les causo gracia. No comprenden como yo tan propia pueda decir semejantes barbaridades. Mis silencios se han extendido hacia los dedos. "No hablo", " No grito", "Si pienso". Pienso, pienso, pienso. Tanto pensar me duerme, esté con quien esté. -¿Qué sueñas abuela?- pregunta La Bella. ¡Demonios! No me gusta que me vean en mi estado más vulnerable. Hablo dormida. Palabras ininteligibles. Balbuceo triquiñuelas. Susurro amores, medito querencias. Terminó el plazo de prueba del nuevo antidepresivo. Camino sobre nubes. Todo es armonía. Entre toda esa somnolencia todavía queda algo de la MaLquEridA de antes. Debo conocer a alguien. No quiero. Ser antisocial no lo olvido. Claudico a primeras de cambio. Acepto sin decir nada. Me gustó conocer a ese alguien. Deshinibida, segura de sí misma hablaba como si nos conociésemos de hace mucho tiempo. Y si, me conoce por su cercanía a Laura y porque "escribo". ¡Virgen del Chongo Parado, me ha leído! Me da una pena que me conozcan. Salí de la guarida para ver al neurólogo y ya está. Sigo en lo mío. Compré manta para mis blusas. Pasee con Laura. Y ya es todo. Ha llegado Natalia. -¿Qué escribes abuela?- -Escribo en mi blog- -¿Para qué escribes?- -Para que me lean- -¿Quieres hacerte famosa?- -No, nomás quiero escribir- -¿Por que no quieres ser famosa?, las viejitas también pueden serlo. Te amo mucho mi dulce abuela. Natalia es la primera niña en toda mi perra vida que un ser infantil me dice que soy dulce. ¿Dónde tendré lo dulce pues?
Soy una vieja gruñona y ya.Click!

martes, 10 de abril de 2018

Simulacro

La forma que encontró el médico don neurólogo ha sido la que aprendió en las aulas universitarias. Bajarle tres rayitas a mi irritabilidad y malhumor con otro antidepresivo más. Aletargarme para que con sonrisa boba acepte el destino para mi escrito. De esa manera dejaré de azotar el móvil contra las paredes cuando lo que dice no me gusta. De igual forma el cereal o lo que tenga en las manos no caerá consciente al piso para hacer saber a alguien que existo.
Los lugares se reducen, no puedo transitar entre la gente. Estorbo en un mundo lleno de prisas. El ritmo que siguen sus pasos son un tronar de tambores en mis oídos. Engatusan los sentidos haciéndome creer que puedo seguir el ritmo acelerado. Prisa desaforada por llegar a checar tarjeta. El mundo es un complejo sonido lleno de notas discordantes. Mis pies no encuentran el acertado paso para salir gloriosa de ese arrabal de emociones de los domingos en familia.
El señor don doctor quiere bajar tres rayitas a mi irritabilidad y malhumor con cápsulas de tenmeaquí. Don neurólogo ignora que mi irritabilidad es cíclica. Aparece con los primeros calores de marzo y termina los primeros días de los otoños fabulosos con sus alfombras de hojas muertas. El calor vulnera mis sentidos. Inhibe mi mente. Convierte los restos de mi cuerpo en guiñapo ultrajado por el sudor desquiciante. Las prisas, la gente exacerbada por el sol, piernas metidas en shorts de mil colores. Hombros al aire, pelo apretujado, deseo obsceno reflejado en las miradas impías en hombres sin compasión ni memoria. El calor toma de rehén mi piel ajándola sin piedad como antaño cuando mi madre curaba heridas de lo desconocido con paños de bondad. Un cuerpo enfermo con el que he luchado desde que tengo memoria.
Asustando al cuidador de mi boca salen dolores profundos. Ayes lastimeros que no puedo acallar en medio de la noche. Reniego del sentido de la vida. El agua escasea. Marchita el sol la gracia de mi cintura. Estoy convertida en caricatura gore. No existe en los anales de la memoria tanto descuido a mi persona. No existo en un más allá de nadie.
Me quiero bañar como Dios manda, si es que acaso los dioses se bañan. Perdida en un océano de metas a las que nunca llegué. ¿Qué hay después de la meta? La nada como epitafio. Mi epitafio será un silencio oscuro escrito en el pecho del aire. No existí como forma. Viento con perfume de una flor cualquiera. Fosa común de los rebeldes. Todo eso lo veo, lo siento, lo palpo. Puede que el señor don doctor esté en lo correcto y quiera salvarme de ver esos mundos atroces en los que la mente se mueve. Quiere que viva en el Paraíso de los locos. Con sonrisa boba, sin fuerzas más que las del hálito de valor que me queda vagaré este tiempo de prueba. Seré un manso corderito asintiendo en todo lo que me diga quien ose mandarme. Ni así vencerán mi espíritu rebelde. Punto final.












miércoles, 28 de marzo de 2018

La guarida de la marmota

El caldero de cuentos. Churrigueresco tal como yo.
La última vez que me senté frente al viejo computador fue en junio del 2014 según mi cuaderno de notas.
Bajo un montón de polvo yacían los apuntes para nuevos posts. Cuadernos con garabatos burdamente escritos en las noches oscuras de ese entonces cuando de panza sobre mi cama escribía a oscuras para no despertar a Barry. Antes de la separación el cofre de las ideas era prolífico. Con alma de niña grande peleaban las ideas por salir de mi cabeza. Di vida a moscos, cucarachas, gusanos, moscas, grillos. Di vida a seres que nadie quiere. Malqueridos como yo. 

Parece poco cuatro años ¿dónde estuve entonces? Descubriendo a las infames, mortales, infieles. Sucumben a los amores metidas entre las patas de los caballos. Inconsciencia en cuerpos abyectos delineados al por menor. Los hombres las prefieren flacas como título de post adornado de coraje. Soy fácil de adivinar. Muero por mi propia boca y no soy pez. 

Todo sigue igual. No moví nada. Cuadros, fotos, discos, libros, etc. Un montón de historias hechas olvidos. Revisé todo al amparo de un mantra de alegría. Recuerda: los mantras no son cosa de juego. Subsisto gracias a ellos. La cordura no es un bien preciado para quien poco entiende de amores corruptos. Sin embargo vuelvo a lo mío. A escribir desde el lejano páramo de mi memoria. Lo viejo debe morir para dar paso a lo nuevo. Si se trata de vivir muero por dentro. 

Las historias no pueden escribirse sobre olvidos. Hay que hacer espacio. Remodelar el escritorio, tirar hojas que a nadie dicen nada. Palabras mágicas, capullos de cuentos. Suspiros en do menor. Alegría de casa otrora feliz. Crisálida sin ganas de abrirse al mundo. Revolotea en mis indultos que no pido para mi. Impulsiva como soy doy por cerrado el capítulo de mi inocencia. Nadie preguntará.
El rompecabezas de recuerdos ha sido terminado. No pertenezco a nada ni a nadie. Pertenecer a algo porque a alguien no será. 

Por fin lo entendí, tras estas palabras duras la verdad sale a la luz. No soy ni pertenezco a nadie. A nada. Mi psicóloga favorita me habría dado un abrazo de final feliz.

Cubiertos todos los espacios, no hay recovecos donde pueda meterse la frustración. El espíritu carga con mi antepasado dudoso. No tenemos nada en común. Abro las alas a la incipiente libertad carcajeándose de mi. Tiene razón no soy libre. Mi pasado me condena aún cuando pasado esté. No hay forma de cambiar. Sigo siendo la que ellos no conocen. La indiferencia es un buen método de castigo muy bien aplicado. Berrinchuda, altanera, enojona, impulsiva yo soy. Bloqueados los temores ahora sí puedes hablar sin cortapisas.
Bajo el amparo como si fuese manto de la Virgen del Chongo Parado me acojo bajo su descarada protección. Las vírgenes también se vuelven locas.
Regreso al nido de la pereza formados con mi blondo cabello. No se piense que no me cepillo el pelo, son nidos que el hado que me cuida hace para sobrevivir a los días aciagos de calor espeluznante.  Si de todos modos hay que vivir pues que sea a mi modo qué chingados que para eso soy dueña de mi vida y mi infortunio.










domingo, 25 de marzo de 2018

Trinos de pájaro madrugador

Usttedes no estàn para saberlo pero yo si para conttarlo porque mi pecho no es bodega.

Un pàjaro madrugador pasó conmigo la noche. Durmió conmigo. Ese pàjaro desplegaba las alas cada cierto tiempo. Había que con cuidado acomodarlas, volverlas a su sitio, cubrirla con una mantita y luego volver a dormir. Ese pàjaro es muy inquieto.

-Abuela, ¿jugamos?- preguntó el pajarillo.

-¿Eh?- pregunté somnolienta.

Con los ojos a medio abrir vi la figura
de una nińa descalza miràndome curiosa.

Por las mañanas al despertar soy Madame Mim, asusto con mi cabeza
de león. Esa nińa conoce a Madame Mim por lo tanto no se asusta conmigo.

-Natalia ponte zapatos te vas a enfermar- balbucee.

-Si abuela pero ¿podemos jugar?

Miro el reloj.. 6,47  de la mañana. Es domingo y el pàjaro madrugador ha comenzado con sus trinos.

-Te quiero abuela- dijo el pàjaro
al tiempo que sus alas rodeaban mi
cuello.

Ustedes no estàn para saberlo pero yo si para contarlo.

Acaba de ocurrir un milagro. La magia de Natalia ha hecho que mi
sismo particular siga dormido. Estoy
escribiendo desde mi celular.

¿Eso qué? preguntaràn algunos. Pues nada. Escrbir sin haber tomado medicamento por las mañanas es algo imposible para los que como yo padecemos de pp.

Sean como quieran ser amigos en eso estriba la felicidad de cada uno.

Ya me voy, el pàjaro nadrugador quiere leche y en esta casa hace mucho que dejamos de consumirla cotidianamente. Cierto que me parezco a Madame Mim pero aún no
sé hacer magia.

Disculpen, sin ofender, entre los presentes ¿hay alguna vaca lechera?








jueves, 22 de marzo de 2018

El escaparate

Firmé sobre el hielo un acuerdo unilateral con el espejo de mi recámara. Muestro mi imagen al despertar, él sin ser demasiado cruel me enseña como amanecí. El pelo salvaje liberado de la cinta con la que lo ato en el día. Dos ojeras pronunciadas, un par de ojos tristes y la cicatriz de una sonrisa dejada por olvido un día sin memoria. 
Sigo siendo yo, la misma de ayer, de antier y bla bla bla. Tengo un acuerdo firmado unilateral en los espejos de mi casa respetados por ellos. 
Cuando voy por la calle los ignoro. No miro nada ni siquiera los escaparates. Ellos Son muy majaderos, no respetan mi ser interior. Ignoran cuanto pueden lastimar el ego de una mujer en camino a la decadencia del pellejo que la contiene. 
Miren ustedes la razón de lo que digo. La otra vez -el día que azoté en la calle- pasamos Barry y yo frente a un escaparate. Como es costumbre traté de ignorarlo pero algo hizo que mirara mi reflejo de soslayo. Lo que vi me asustó. Una mujer de cuerpo entero, encorvada con el pelo canoso, chiquita para más señas, vestida tan sin embargo. Semblante inexpresivo. La derrota en su máxima expresión. Esa no soy yo oigan. Caray Barry qué vieja estoy. Él palmeó mi manecita apretándola contra la suya. Su sonrisa tímida desapareció mi angustia. No existe un rastro en mi de la mujer de la que se enamoró. El escaparate me lo gritó a la cara. 
Recordé ser enemiga de los espejos de cuerpo entero. Me devuelven la imagen de una desconocida. La Flor que no soñé ni en mis más escabrosas pesadillas. La anciana del espejo no sería capaz de inspirar un soneto siquiera al poeta más despistado. Con eso de que me siento musa. Los poetas no escriben versos a las viejas.
Juro no volver a caer en la tentación de mirarme en un espejo de cuerpo entero. Prohibido voltear a ver los escaparates. Seguiré mirándome en los espejos de mi casa. Ellos saben tratarme con ternura. Por muy mala noche que haya pasado mostrarán mi realidad sin gritármelo a la cara. Soy una Flor bonita en mis espejos bajo esa mirada de mujer triste. Mi belleza está escondida en las letras dolorosas salidas de mis dedos.
Por mucho dolor y frustración que digan si buscan muy bien con lupa verán que hay algo bonito en ellas. (Hoy me quiero más que nunca, luego no anden diciendo que no me quiero ni un tantito).
Se baja por hoy el telón en la guarida de la marmota.



Ya me fui. es jueves ¿ya vieron?














viernes, 16 de marzo de 2018

Remolino

Si la semana no tuviera viernes sería otro día el que sacara a flote mi frustración. Soy una vieja sin arrugas. El lunar de canas se ha apoderado de toda mi cabeza. Usurpó el color negro de mi perol de ideas. ¡Vaya cosa! Cuatro años sin sentarme a escribir en el refugio de la marmota. Recobré ese espacio. La casa fue tomada por asalto convirtiéndose en bodega. Resurge de a poquito de su dejadez habitual. El hogar que no soñé. Hoy me encontré a Lilia. ¿Cómo estás güera? Bien, mira mi moretón me caí. Como niña muestro los resabios del golpe. Triunfo sobre las memorias muertas, apaciguadas por cariñitos color melocotón. Cuídate güerita. Me gustaría un somnífero especial para los viernes. Dormir en jueves pa' despertar rapidito los sábados. Pero temprano ¿eh? mira que sino no vendemos nada. Si tuviera carácter me pondría a vender historias de amor con finales infelices. No de muerte sino de yanotequieros azules. Se acabó el amor. Bye. Si está bien, adiós. Te quiero. Yo tampoco. Se cierra la puerta apareciendo el "Fin" sin lágrimas saladas. Las inventaría de chocolate así no tendría tiempo de sentirme triste. ¿Por qué no te ríes Chiki? La pregunta me dejó impávida, patidifusa. La máscara vaticinada por el agorero primero se ha posado en el rostro. Estaba sonriendo sin embargo mi cara no. Hablando de chamanes, mi vecino el asesino adelgazó una cosa así muy cabrona. Quería preguntar qué le pasó, pero Barry dijo que no. Caray ora que me intereso por la salud de alguien. En fin.Todos adelgazan menos yo. Voy a ser una calaca chonchita. Las pesadillas visitan las noches cualquiera. El Jefe conectó la vieja computadora. Es más lenta que la tortuga Franklin de Natalia. Franklin además de ser lenta es lentísima. De risa. El otro día Barry me dejó en el pasillo mientras salía por el desayuno. Yo tenía que llegar a la cocina. Cuando volvió seguía en el mismo sitio. Mis pasos de geisha azteca se pegaron al piso. Apúrate mira que ya es tarde. ¿Para qué es tarde? No sé pero apúrate me digo a mi misma. Vendí un cartapacio a una pinche viejita. La gran venta del día. ¡Viva yo! Mire señito vendo historias de amor ¿quiere una? Le escribo el final que guste. Sin florecita, ni cielos azul románticos ni brillos de sol extenuante. ¿Qué dice? ¿No? Pues a la chingada digo perdón otra vez será. Lilia es una señora que me caía en la punta del píloro cuando recién llegó a la calle. Me sonreía en las mañana cuando yo salía. Desde lo alto de mi soberbia la miraba de soslayo. No me hables no te conozco decía para mi. Ella duro y dale con su sonría ¡Atrevida! Después conoció a La Bella quien se hizo su amiga. Empezamos a hablar. Un día apretó mi mano y me puse a llorar. Luego ya, es todo. Ha adelgazado mucho ¿no les digo? Todavía no puedo escribir en la compu. Perdí la costumbre. Olvido que hay que mover el mouse y no tocar la pantalla como en el móvil o el iPad. Si fuera psicóloga diría que mi aversiona los espacios vacíos es por la carencia de afecto. A lo mejor tiene también algo que ver con empezar a escribir sin terminar nunca. Acabar un texto me cuesta un huevo y la mitad del otro. Será mejor trate de dormir sino seguiré escribiendo. Descansen o no, hagan lo que quieran que para eso son libres. Chaíto. Al rato vuelvo a ver qué chingados escribí.

viernes, 9 de marzo de 2018

Testigos rosas

Hola niños. Vi un reportaje recién de una mujer enferma que falleció sin dar una molestia a su familia durante toda su vida. Mchalas de lo que no hay. La hija hablaba de como desde que recuerda, su madre estuvo enferma. La fallecida como suele suceder fue un dechado de bondad. No lo pongo en duda, no conocí a la mujer en cuestión. Si su hija lo dice no soy nadie para cuestionarlo. Los muertos sin excepción son un dechado de virtudes como -sin poder remediarlo- seré cuando muera. ¡Oh! Adiós mundo cruel, si te vi ni me acuerdo. Me niego a ello pero es algo que se saldrá de mis manos, advertida estoy, Me niego a aceptar gente en mi funeral que en su vida me tragó. Si nomás quiero a los que quise y me quisieron aceptándome como fuí. Mi carácter de los mil demonios no hizo amistades zonzas. Detesto critiquen mi carácter. no voy ni me da la gana cambiar. A estas alturas de la vida no he hecho más que parir tristezas. Lo escribí hace tiempo y lo sostengo. No es lo mismo la vida triste que la triste vida. No lo es. Estoy enojada niños por algo que leí y no deja de repapalotearme en mi cerebro de mosca. "No debe ser prioridad para el cuidador el enfermo sino él mismo". A mi forma de ver ya me chingué. Quería tener a toda costa a alguien a mi lado por ser pp. Estoy molesta porque es verdad, no debo ser prioridad para nadie por el hecho de ser una pp renegada. Mi cuidador principal lo sabe y aún contra sí mismo lo lleva a cabo no dejando que mi "situación" le afecte de más. Lo admiro. Admiro la lucha constante entre sus remordimientos por alejarse un tiempo de mi y su vida emocional digàmoslo así. No deja que le afecte aún cuando sabiendo que a su regreso va a encontral el terreno hostil en el que habito. ¿Algún día se cansará y no volverá? no lo sé de cierto. Todo tiene principio y final. En mi final lo más probable es que él esté. Es estúpido pensarlo porque a menos que sea una adivina de pañuelo en la cabeza y bola de cristal lo firmaría. Soy una señora medio bruja y medio santa. ¿Eh? ¿Santa yo? Ni en el calendario. Miren ustedes, me enoja la realidad. No la puedo cambiar porque no y ya. Ya quemé una nave. La segunda está hundiéndose. La tercera está a la deriva. Puedo darme el madrazo más fuerte de toda mi vida -auch ora si dolió- pero al final de los finales si no quiero levantarme nadie lo hará por mi. El bastón hablará en mi representación. Señores, amigos, compañeros soy un barquito a la deriva con el rumbo fijo. ¿Contradicción? para nada soy yo nomás. Ah si todo va bien, el sábado volveré a escribir desde mi escritorio y la vieja computadora. Si no es porque sigo esperando a que alguien haga las cosas por mi como es mi ancestral costumbre. Sin peros ni excusas bobas las ganas de luchar se quedaron en mis chanclas viejas testigos rosas de la última visita al piso.
Ya chole de caídas y golpes. Ya estuvo ¿No? les pondría una imagen del guamazo pero sería el colmo del dramatismo y ya ven que eso no se me da. Además considero que los golpes son golpes y ya. ¿Qué te pasó ahí? Me caí. ¿Otra vez? Y las que me faltan. Les quiero amigos virtuales. Me viene a la memoria una frase que alguien me dijo hace tiempo "Tus amigos virtuales te quieren porque no te conocen". Yo me pregunto ¿Será? Sepa la bola. Salebai.

jueves, 1 de marzo de 2018

Jueves de misiones peligrosas

Un día amigos, un día cuando sea una gran escribidora de cuentos sin sueño, poemas cortitos, cursilones y arrítmicos. Un día que me embolse en la memoria mil palabras diferentes. Cuando mi típico andar de geisha morena se vuelva más monótono que gracioso. Un día cuando el sol no dañe la piel regalándome toquecitos de humildad. Cuando la luna se aleje de mi pelo volviendo a sus rizos sin fin de negro abismal. Ese día señoras y señores, niñas y niños, perras y perros y todo aquel que caiga por descuido en este blog, os digo que habrá nacido una gran escritora de best sellers disputados por manos groseras, empequeñecidas en un mundo de lecturas anodinas y gracias baratas. Pocos son los que se salvan, dicen los que saben. Miren que yo de saber no sé nada. "No den margaritas a los cerdos". No sabría distinguir un libro bueno de uno malo. Un día que no sea jueves de tianguis para remover el intelecto ni nada qué hacer. Ese día me sentaré a escribir una perorata larga de frases sin sentido -mesmamente como ahorita- frases inconexas de futuros vacuos. El día que ha de llegar en que de nuevo lea una lista interminable de blogs por gusto afanoso de saber quién está detrás del monitor. Un día que mis comentarios digan más que "gracias"- un día que no sea de silencios indiscutibles y de tiempos perdidos sin ningún deber. Ese día habré aprendido a ser lo que nunca quise: escritora. Mientras llega el tiempo de las marmotas errantes voy a hacer lo que hago los jueves. Regar plantas, lavar patio, sentarme al sol tres minutos a ver si por arte de magia mis defensas aumentan con la energía del sol. Le doy el día a la lavadora. En tanto consigo artilugios donde plasmar "mi arte" partiré por el camino correcto. Hoy hay una misión peligrosa. Pido a todos los dioses -incluido el de Emilio- que me echen un ojito. La salvación llegará cruzando la puerta. Por hoy es todo. Debo irme a bañar ahora que soy normal. Tengan paciencia conmigo, muchos de mis tiempos están dormidos. No se sientan obligados a nada. Mis ausencias son justificadas pero inverosímiles. Eso si les agradezco siempre el tiempo perdido en estas notas discordantes lanzadas al azar. El ver que encuentran eco en esta aventura llamada vida virtual me permite seguir "escribiendo". Click!
y gracias.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Redundancia en el amanecer

Quise tener una madre que me preparara un espantoso y nutritivo caldito de pollo con verduritas -¡Puagh!- zanahorias, papa, calabaza y una bien torneada y apetecible pierna de pollo. Es más me lo hubiese comido con limón y todos esos menjurjes que le agregan al caldo de pollo pa' que regrese a la vida. Caldo de pollo para el alma. Qué tan enferma pude haber estado para creer que con eso sanaría. Pero recordé que -literal- no tengo madre desde hace mucho tiempo. Usé todas las reservas de defensas que tenía para ir al concierto de Enrique. Las enfermedades oportunista atacaron mi gracioso cuerpo. Gripe, tos de perro callejero, alergia en la piel y una conjuntivitis marca diablo fue lo que coseché. Cuatro desgraciados días con la tos reventando mi garganta. La incontinencia y la tos no hacen buena pareja. Ahí andaba yo como alma en pena por la casa. Mostrando lo débil que puedo ser. No dejaba dormir a nadie. Quise una mamá que me curara con sus remedios ancestrales. Tomate asado, trocitos de tela y una cobijita muy abrigadora. "Duérmete, mañana amaneces mejor para que puedas andar de latosa con tus hermanos", habría dicho mi madre. Pero no tengo madre y se acabó. No tengo madre peto si a Barry. Él quiso curarme con sus remedios. Tecito de canela con harto harto limón. Sin bañarme -¿qué? ¿no me tengo que bañar? antes muerta que mugrosa, ¿No señor!- guardar reposo. Barry ya no puede con las mascotas y conmigo. No me lo dice pero yo lo veo. Su cara, su cuerpo flaco, la sonrosa que está perdiendo. No podía más, tengo que hacer algo me dije. ¿Qué hice? Pedir socorro. ¡Barry ayúdame por favor! No encontramos a la señora médica cuando la buscamos. ¿Qué hacer? pues nada, entre Crisdty y Barry hicieron lo que pudieron conmigo. Gracias a ellos estoy saliendo de esta. No he comido caldito espantoso de pollo para reanima muertos. Tampoco he bebido té de canela pero me estoy recuperando. Voy lento, al menos ya puedo dormir. La conjuntivitis va cediendo. La tos -como dirían mis ancestros- está emperrada en no irse pero poco a poco paco peco poco pico. Ando en calidad de zombie. Tengo voz de borracho. Nadie me entiende. Se salvan porque no puedo gritar. Por cierto sucedió algo muy curioso un día después del concierto. Laura tuiteó algo al respecto. Un muchacho le contestó el tuit. Un muchacho que nos vendió algo me reconoció. No por ser la MaLquEridA sino por ser una pinche viejita comprando pósters de su artista preferido. Chido ¿No?
Estoy enferma amigos, pero no sufran por mi, de esta creo me salvo. Si no he muerto de pp menos será de las pinches enfermedades oportunistas que me agarraron con la guardia baja. Me he acostumbrado a no salir como mis chihuahuas y cuando lo hago me enfermo igual que les pasa a ellos. Soy un perrito de casa. ¡Pum! ¡Cuaz! ¡Molees! Quiero una mamá.

jueves, 22 de febrero de 2018

Tortugas de caramelo

Créanme cuando digo "no puedo". Para llegar a eso es porque he pasado por todos los caminos, luchado con todos mis demonios. Peleado la última guerra. No puedo es la verdad. Algo influyó en mi para hacerlo. No puedo. No puedo llegar al baño sola. No puedo sacar a los chihuahua para que no hagan sus gracias dentro de la casa. No puedo recibirte con una sonrisa como si no pasara nada. No puedo inventar cuentos por encargo. No puedo creer que no vas a volver. No puedo seguir con esta tos persiguiéndome todas las noches. No puedo volver a cometer el mismo error. Estuve tomando cuatro pastillas al día cuando debí tomar una. No tome ninguna de tres que debía tomar. Los demonios en mi cabeza juegan con ee error desde entonces. sin dejarme dormir provocan ideas casquivanas en el interior de mi mente débil. Nunca podré superar la traición por más que diga que todo ha pasado. La daga quedó en el olvido con gotitas secas de mi corazón. Dicen que hay que inventarse un motivo por las mañanas para levantarse con la sonrisa en alto. Yo nomás me levanto y ya. Estoy provocándome un daño irremediable, inconscientemente mi cuerpo se mueve cuando no debe. No me gusta poner imágenes en su cabeza. No quiero que me imaginen enferma. No quiero ser alguien necesitada de lástima para sobrevivir. Creo yo estoy pagando la equivocación de medicamento. Me siento rara. Siento no ser yo. Ni siquiera recordaba tener tos. La muy desgraciada estaba escondida esperando un descuido para apoderarse de mi. No duermo desde entonces. De mayor me pone mal no dormir. No disfruto el día. ¡Déjenme dormir con un carajo! ¡A callar todos! Y luego el infame calor en el día. Me quito el chalequito de lana porque no me da libertad. Y entonces mi cuerpo se enfría llegando por las noches las consecuencias. ¿Desde cuando hace que no estás aquí? Nadie es feliz donde no lo quieren. Mucho me temo muchachos que este "no puedo" de hoy ha llegado a su fin. Nadie lo hará por mi. Todos tienen una vida. La apatía que me habita está más floja que nunca. Los chihuahuas quieren salir, la vejiga les va a reventar. Calixto quiere desayunar ha comenzado a arañar la puerta urgiendo el desayuno. Mejor no hablo, si lo hago Los tres huastecos empezaren a gritar. Y yo con los putos pies anclados al suelo. Agradezco no esté El Jefe ni Laura. Mi tos tal como yo somos incomprensibles. Incluso para toser invento métodos para que no ocurran accidentes. Tengo que llevar en brazos a mi Alter Ego perro en brazos hasta el patio trasero. Debo ir. Con mucho valor hay que enfrentar el comienzo del día. ¿Por qué no tengo un tío millonario al que se le ocurra morir y heredarme todos sus millones? Tendría un ejército de servidumbre marchando al compás de mis dedos. Un dos, un dos, un dos. Soberbia contenida en un par de tenis viejos. Afrontemos los hechos con valor y confianza. ¿Dónde estás? Me has dejado sola. No se vale. Tampoco se vale que te trate mal. Me pongo en tu lugar, yo me habría ido al primer grito. Los héroes están hechos de una pasta extraña. Es hora de levantarme. ¡Quiero dormir! A nadie le gustan las musas quejonas, nomás a uno que otro escritor despistado. Toso para adentro. Me duele la cabeza. Mi espíritu luchador se fue de juerga a media semana. Ya me voy niños las mascotas esperan por mi. Vivir sola no es una buena opción. Con tos menos. Redimo los esfuerzos, condeno a mis demonios. Me levanto del quehacer monótono persiguiendo un espejismo. Nadie me salva si no yo, soy mi propia heroína. Luchar conmigo misma merece una corona de laurel de ese que mi madre usaba para espantar tormentas. Hoy no lamento los errores de escritura. Hoy escribo con absoluta claridad. Sin veneno en la cabeza y errores permitidos. Los quiero un poco más como no se debe querer lo extraño.

sábado, 17 de febrero de 2018

Cuando morir es una opción

Estuvo cabrón niños, muy cabrón. El sismo me agarró en off. Off es cuando soy de trapo. No dueña de mi. Un títere gordito de chongo insólito. Miren ustedes. El off es el mar en marea alta. Puto barquito de papel con el adiós escrito ora si de a deveritas. 
¿Por dónde quieres que comencemos?
Mi primera vez con alerta sísmica. 
Sentada frente al televisor esperaba llegara el On con sus ganas de vivir. Pantalla rosa, letras blancas. Suspenden programación para advertirnos del próximo temblor. ¿Eh? ¿Qué chingados pasa? 
Quiero decirles que mi destreza al pensar de inmediato ha sido vulnerada. Capto mucho después lo que estoy viendo. ¿Alerta sísmica? ¿Es un juego Dios bendito? No tenía idea de qué pasaba, Lalaralará. 
¿Cuánto tiempo tienes después de escuchar la alarma para ponerte a salvo? Me puse a pensar eso cuando recordé que la lavadora estaba puesta. ¿Qué hago? Arrastrando los pies llegué a la cocina. Escuché un ruido muy fuerte. Una especie de gotera. ¿De abierta la llave del fregadero? Estiré la mano para cerrarla. Estaba bien. Después de todo ese tiempo caí en cuenta que estaba temblando. Las lámparas, el tucán, todo se movía fuertemente. ¡Dios mío está temblando! ¿Cuándo empezó a aparecer Dios en mis escritos? Les digo ya estoy vieja. Voy el reencuentro con el Dios de mi niñez. Total es así. Voy a tomar en cuenta no mencionarlo tanto, capaz que existe y se acuerda de mi.
Sigo
Me quedé recargada en la puerta de la cocina sin saber qué hacer. ¿No les digo? Mi mente está en huelga. No atinaba si salir corriendo. Ah no perdón no puedo correr. Que chingue a su madre la lavadora yo me largo. Fui a la sala agarrándome de las paredes. El temblor estaba en su punto máximo. Los chihuahuas dormidos. Calixto igual. Los 3 huastecos mirándome. ¿Salgo a la calle? ¿Y los perros? Le temo a los cables de luz dicho sea de paso. Oigan ¿Se dan cuenta? Le temo a todo. Soy un ser humano tembloroso medio pendejo.
Si salgo no puedo cargar a las mascotas. ¿Y los pájaros qué? Las manos no tenían fuerza. Me senté junto a ellos. Chingue su madre todo, aquí me quedo. 
Escribí algo a Los Apellidos Ilustres por whatsapp. ¡Dios mío! (eso escribí). Había ruidos extraños en la casa. Todo se movía. ¿Cómo puedo recordar tanto? Llegaban mensajes alentadores. Todos reportándose en la medida de lo posible. Mensajes alentadores, de consuelo. 
No hagan eso, voy a llorar! ¿No saben que la ternura es veneno para mi? No me arropen en sus palabras. Yo lloro. Coco llamó. ¿Por qué Coco se preocupa últimamente por mi? Ni siquiera podía sostener el teléfono. Lloro y lloro y vuelvo a llorar. 
Tranquila, no pasa nada decía la pantalla en el móvil. Si he de morir escojo hacerlo con mis mascotas. Dormían ajenos a todo. ¿Dónde están hijos de suchi? ¿Dónde estás Barry?
Cuando todo pasó seguía sentada en el sillón de la marmota junto a mis perros. Me hacen enojar pero son mis perros. ¿Cómo los voy a abandonar? 

Llega el On a mis piernas junto con la réplica del temblor. Casi no me sale la voz. Un día voy a contar todo lo que el pp me ha arrebatado. La voz fuerte es una de ellas. A lo mejor en mi otra vida fui una soberana soberbia sin corazón. Una reina corredora de maratones muy mandona. En mi reencarnación tocó ser todo lo contrario. Pies de  plomo, voz de tenor borracho con un ligero toque de bufón en ciernes. 

Así fue como todo pasó. 

Voy a dormir. tres ratitos, no me distraigan. Hoy toca vendimia. Hoy toca disfrutar a mis hermanas, a Laura, al Jefe, a Barry con su ojo morado. Hoy toca descanso a Vicente. 
Hoy toca intentar ser normal con pies de trapo y chonguito rubio.
Algo de enseñanza me dejó el ayer sísmico. Actuar de inmediato. Sentarme a pensar no funciona cuando la vida está en mis propias manos. Igual si se lo piensan bien mi condición no da para más.
¿O si?
Escogí morir con mis mascotas, 
gracias al destino la muerte no andaba cerca. Sin dramatismos ramplones es lo que es y se acabó.
Punto final.
Terminaron mis dos horas.


Chido










jueves, 15 de febrero de 2018

¿Tú qué haces aquí pinche viejita?

¿Ya les dije que Laura me quiere llevar al concierto de Enrique?
No quiero ir porque soy viejita de bastón y eso.
Ya voy a llegar al sexto piso, no estoy para esos trotes.
Además la otra vez que fuimos al Auditorio los tipos de la entrada muy atentos me preguntaron si quería una silla de ruedas.
En ese entonces la silla era un armatoste que no figuraba en mi vida.
Si me dicen esta vez diré que si. Si no, no.
Los de silla de ruedas tienen lugar especial.
Loa minusválidos tienen privilegios.
Quizás como soy viejita con pp me sienten merito adelante y lo vea de cerca.
Lo que me apura es que el medicamento dura muy poco.
Ni siquiera llegaré lúcida a medio concierto.
¿Y si Enrique me ve?
Qué tal que me diga ¿Tú qué haces aquí pinche viejita?
¡Virgen del Chongo Parado me voy a morir!
Pero si muero no lo volveré a ver.
Ahora que si muero en ese instante llevaré su mirada clavada en mis pupilas.
¡Ay qué romántico!
Será mejor mantenerse ecuánime.
Mi corazón late como burro sin mecate.
Parezco quinceañera pendeja.
Todo sea por ver otra vez al amor de mi vida.
Es nueve años más joven pero...
¿qué tanto es tantito?
no me voy a casar con él,
nuestro amor es imposible, Barry se interpone entre él y yo.
Eso niños, es muy pero muy requetetriste.

Click!















jueves, 8 de febrero de 2018

El blues de la cornisa

Silencio en tiempos de ocio
pertenecer sin ser
amor sin acción
besos nomás.

Rotunda vaguedad.
Modelo antiguo hecho de partes genuinas.
Control de calidad absoluto.

La pierna derecha es Laura.
Pisa firme pero pierde fuerza.
Nada contracorriente.
El pie derecho está caminando solo
hace mucho tiempo ha.

La pierna izquierda es Bruno.
Va para dónde quiere, es autónoma.
anhela desprenderse de mi cuerpo
no ha llegado el momento.
Si lo miras bien no me perteneces
ni yo te pertenezco.
Eso no vale.

La columna vertebral es Barry,
me sostiene en la paciencia endeble del amor ignoto
pero
ha empezado a debilitarse.
Necesita calcio en forma de querencia.
Hoy no por favor.

La mano derecha es Bella.
La que con la mirada dicta el camino ha seguir.
Niña
que me sueña,
me mima.
La mano derecha es la que me insta a no cejar en el empeño de seguir siendo.

Cridty es la mano izquierda.
Está sin hacer ruido.
No se mueve, pero está ahí.
¨Sepa que usted forma parte de mis momentos alegres¨.
La mano izquierda abrazándose a la derecha, siempre juntas.


El corazón no es mío,
lo regalé.
Navega a la deriva en las madrugadas sobre un mar inquieto.
En la búsqueda de un faro ilusorio pierde un latido cada amanecer.
Aventura naufragando en la alborada borrascosa de la siempreviva.

Me queda la cabeza todavía.
Poco o nada es lo que tengo.
Movilidad inamovible
en paradoja discontinua
de un blues solitario
asomado al precipicio.









viernes, 19 de enero de 2018

Des-hojeando la Florecita

Me quiere...
Hace poco la MaLquEridA cumplió nueve años, los mismos -tres meses menos- desde que fui diagnosticada.  Esa puede ser la razón de mi rebeldía ante la enfermedad. la MaLquEridA es sana. Flor de María no.  La no aceptación permite seguir viva.

No me quiere...
Según lo que leí antes de cerrar los ojos debía estar dormida desde hace mucho rato ya. El insomnio sigue adherido a mis pestañas. Una relación de amor domesticado. Mansito pues. En ocasiones me deja dormir. Otras mantiene en el exilio mis memorias con los ojos bien abiertos mirando el cielo raso de la locura.

Me quiere...
Mi amor por Enrique sigue intacto. De eso ni hablar morirá conmigo como el amor de dos extraños que no es amor ni desamor ni nada.  Nomás de cerrar los ojos dejándose llevar por una voz inexistente.

No me quiere...
la MaLquErida abrió sus ojos un día exquisito de enero desafiante. Los gritos de horror y tristeza habían encontrado el camino. Fluir sin cortapisas. Mis letras sucumben a la melancolía que me habita.

Me quiere...
No concibo otra forma de expresarme. No nací para hablar.  Tampoco para escribir. Hacerlo es un oficio que se aprende del sentimiento salido de las venas. Sangrando el olvido indiscriminado torturando los delirios. Un día te das cuenta que le gusta tu forma de contar tus penas a personas sin rostro. Entonces te subes en tus laureles dejándote arrullar por los cantos falsarios de sirenas rococó.
Los otros se vuelven tus amigos de letras.

No me quiere..
Mis vivencias cual pétalos de flor de nopal las he ido deshojando sola pa´que no duela. No permito que nadie arranque mis tristezas. Son mías nomás. Las cuento para limpiarles el cochambre del daño que me hicieron. Lueguito las dejo en el desván de mis derrotas limpiecitas, inmaculadas.

Me quiere...
Poco es el tiempo que me queda. No hablo de morir sino de escribir. Comencé con textos cortos, alocados, duros como la infancia arrebatada en un cerrar de ojos perdidos en el disimulo de la vergüenza.
Después supe que esa forma desatinada de escribir me trajo la plena consciencia de la que huía todos los días frente a mi computadora.
Adorno los relatos con un toque de humor negro y mucha palabrería inútil. Vaya pues que tengo un estilo churrigueresco, anodino tan mío. 

No me quiere...
Poco importa si escribo para alguien o para mi. Al pasar los años a uno no debía quitar el sueño las preguntas hechas con dolo. Allá cada quien, a mi ni me miren. Sabina y Enrique si que saben si no me creen es su problema. 

¿Me quieres?...
Al final de los finales la MaLquEridA fue un invento que nunca existió. ¿Alguien me ha visto a los ojos? 
Nadie me llama en voz alta. Eh MaLquEridA ¿cómo va tu vida? Dicen ¿cómo estás? y ya. No me llaman por mi nombre. Flor de María. 
la MaLquEridA es un personaje más de los miles que habitan este mundo en el que alguien dijo que nadie es sincero.
¡Yo sí!..
aunque no me llame la MaL
quEridA y sea un sueño de esos que uno no quiere recordar.


Pa´no perder la costumbre Enrique me canta al oído Sangre hirviendo.













viernes, 12 de enero de 2018

Me gustas tú

Me gusta tu mirada de soslayo y tu corazón ardiente.
La química desvariada y tu apología sin fondos.
Los sonetos que me inventas y los versos desplumados.
El fragor de tu pecho y tu rústico modo de mirar mis alas.

Me gusta tu hola en las mañanas y tu adiós de madrugada.
Me gusta tu Norte y perderme en tu Sur.
Me gusta el ocaso de tu mirada y los abrazos que me das.
Me gusta el céfiro del atardecer y la quietud de tus labios.

Me gustan tus Te amo quietos y tu sonrisa en desatino.
Me gustan tus manos y sus formas en mi cuerpo.
Me gustan las letras que no me has inventado y los perfumes del azahar.
Me gustan tus silencios y los Te quiero desbocados.

Me gusta tu esencia pero más tu presencia.
Me gustan tus Ya no más y tus No te vayas.
Me gusta el término de tus suspiros y el reposo después del amor.
Me gusta dormir abrazada al perfume de tu almohada y despertar en tus labios.

Me gustan las flores, me gusta el arrullo de los ríos.
El vórtice de tu alma anidando en mi interior.
Me gusta tu nada y me encanta tu todo.
Me gusta saberte camuflado en los girasoles, en los recovecos de tu locura.
En las naranjas silvestres y en el ruido de las caracolas.
En los opacos distantes y en los atardeceres de colores radiantes.

Me gusta en el contigo vivo,
en tu nunca muero.















martes, 9 de enero de 2018

Fuegoficción

Pretendo escribir un texto. Lasmanos no dejan de moverse. Pongo música relajante. Recargo la lap sobre mis piernas, estoy semisentada en mi cama. Es castrante el movimiento de piernas, manos, labios. Dios ¿por qué no me matas y ya?
Ya sée ya sé tú no cumpes antojos ni enderezas jorobados.
Soy un algo sinsentido. Pienso en mis pájaros. Los chihuahuas viejos. Barry me abrazó muchas vecs. Estoy pinchemnete sola en este desmadrito. No, no se ofendan. Una vez dije a Toro que tenemos muchos amigos o pocos visrtuales pero a la hora de la verdad estamos más solos que un puto perro callejero.
Se ha ido el internet otra vez. Se va muxhsas veces por las noches, blah atmbién en el día. El internet es una basura aquí. 

¿Saben? estoy un poco triste, no concibo la forma de salir airosa de esto. Mirne. algún día todo esto acabará ¿después qué voy a hacer?
La muchacha de Guadalajara me envió un regalito por Navidad. Quiero pagar su hermoso gesto pero ella dice que con mi amistad es suficiente. ¡Dios! ni soy buena amiga. Mis largos silencios son desgastantes. Condeno a mis amigos a vivr a la orilla de mi parecer. Voluble soy como las hojas del árbol cualquiiera. 

No tengo tiempo de nada. El efecto dura muy poco. Mis libetades se esfuman en el fuego de lo inmediato. Quiero vivir. Salir. Correr. Caminar de la mano de Barry, de mi familia.

Nada es para siempre. Los enojos hierven en mi sangre. Sale volando el celular por tercera vez esta semana. La lap sin carga, flojera conectarla. Señorita popof tiene usted un par de bellos ojos rsguardados como tesoros bajo la vitrina de sus gafas negras.

Pronto será jueves. Pronto será sábado. Mee hace feliz las manecitas de La Bella abrazada a mi cintura. Abuela te extrañé tanto tanto. Sus lágrimas de emoción huyendo presurosas de sus ojitos tiernos. No llores mi hermosa ya estamos juntas otra vez.

La vida es así. Las familias se separan para seguir junstas de cuando en vez. Es tan fácil ser feliz cosa es que se quiera serlo.
Yo soy feliz pero un poquito desgraciada.

(Texto escrito en off)















sábado, 6 de enero de 2018

De reversa mami de reversa

Después de soltar mi idea a Barry y al jefe de querer vivir sola creí que me echarían un rollo interminable. No ocurrió así. Lo tomaron como si tal cosa, quizás porque saben que eso es algo imposible de llevar a cabo. Barry es mis pies y mis manos. ¿Cómo me muevo sin él? La mitad de mi supervivencia depende de él. La otra mitad de mi. Digamos que la cabeza -el último bastión de mi libertad se ha doblegado a una cinta en el pelo- las ideas poco me pertenecen. Giran aleteando alocadas, disparatadas al rededor de la razón. Metódica. Pienso luego existo. La vida así tiene sentido. Me sitúo al lado de la buena gente. Mi melena alborotada cayó a los pies de la cordura. Leona peinada. Sello personal. Entonces me levanto de la cama y digo "Hoy no voy a pedir ayuda". Invento métodos para hacer mis labores sola. Barry es mi esposo -luz de mi alma pero no se lo digan- Barry no es mi sirviente. El pelo atado me ha trasladado al mundo de la cuasi perfección. Nomás falta mis zapatitos de medio tacón, ropa de señora seria. Dama modosita de mirar altivo. Fuerte, transgresor. Un rizo caído sobre la frente. El pelo rubio cenizo claro no. 18 de Miss Clairol surte efecto. El pelo blanco ya no está. Sepultado bajo brochazos de inspiración mundana rejuvenece mi rostro. La lucha se hace. Me dijeron dos veces "bonita". ¿Quién se resiste a eso? "Te ves hermosa cuando ríes". Han dejado de ser amantes para ser amigos. Y bueno esto va de todo. De la felicidad de dormir con Laura a un lado. De la seguridad de tener a Barry en casa. De la alegría que me da la presencia del jefe sin su pinche celular. Del enorme cariño que le tengo a Cridsty. De la ilusión del gran amor de mi Bella. ¿Saben? la MaLquEridA se está quedando sola. ¿Saben otra cosa muchisisisisísimo mejor? No llora. Tranquila sentadita en el sillón de la marmota ve pasar la vida como quien disfruta mirar el mar. A veces me enojo aventando cosas al carajo -cuando nadie me ve- se esfuma la furia teniendo que recoger el regadero de berrinches. La vida niños es muy quiénsabecómo. El día que la entienda será cuando muera. Y eso no lo sabré porque seré un cadáver muerto ya fallecido. ¿Saben lo que me ha enseñado a escribir tanta tontería? A evolucionar. Ya no soy una chiva cerrera. O si. Sigo siendo chiva pero "leída y escribida". Abur niños pasen buena noche.

miércoles, 3 de enero de 2018

Aún queda tiempo para darnos besos

El objetivo es claro, mudarme de aquí. Los deseos de independizarme suenan absurdos. En mi situación es imposible si lo vemos desde el punto en que dependo de alguien para subsistir. Quiero irme lejos con mis mascotas. La mera verdá ya no cabemos en ningún sitio. Los chihuahuas están viejos. Son quietos y silenciosos como yo pero nomás llega alguien y se acabó la paz. Ni hablar de Los 3 Huastecos. Son escandalosos como la chingada pero pues ¿Qué se le hace? Hacen mucho ruido. Hay que ser pacientes para aguantar el griterío. Mi gato Calixto es el más tranquilo. Nadie se acuerda de él más que cuando araña la puerta pa' pedir cariñitos. Y yo pos la mera verdá soy una piedra en el zapato. Me enojan situaciones fuera de mi alcance para resolver. Veo lo que pasa y pienso: ¿Por qué chingados no ven lo que yo?

Estas semanas fueron de ocio. Que bonito es no hacer nada y después de no hacer nada descansar. Hice lo que quise. El ocio ordenado es mi mayor fortuna. Con eso no quiere decir que estoy como reina esperando ser atendida. No.

Comencé a preparar mis alimentos sin pedir ayuda. Atiendo a las mascotas. Las limpio, les doy de comer y todo eso. Las trato como quisiera que de vieja fuera tratada.

Fui "contratada" para "trabajar" ordenando documentos. Una especie de archivo. La paga sería simbólica. El objetivo era mantenerme ocupada. Empecé bien. Luego Laura me ayudó. Fue una labor sencilla, eso no quita que haya sido pesada. Al final mi "jefe" -no se admiten comentarios- me dijo que no funcionaria como su asistente. Yo lo mandé a la chingada obviamente. Expuse mis puntos sin ser aceptados. Bah ni me importa. Entregué el trabajo en tiempo y forma. Estaba tan feliz de haber terminado que olvidé cobrar. Hoy lo haré. Ese dinero irá al apartado de medicinas a donde también es depositada la ganancia de los sábados. Ese día ayudo a dos miembros de Los Apellidos Ilustres a vender cosas donadas por otros miembros del mismo clan para recaudar dinero para las medicinas.

No había reparado en lo que sin decir nada he recibido su ayuda. No soy malagradecida, soy un poco cegatona ante lo obvio. Colaborando no me siento parásito nomás estirando la manita.
El carácter huraño no sirve para cuando es menester tratar con gente. Más aún cuando una de Los Apellidos Ilustres puede vender en menos de lo que canta un gallo piedras si es necesario. Todavía más, el cliente se va convencido de haber hecho su mejor compra.

El sábado anterior vendí "mucho" solitita. Para cuando llegó mi hermana llevaba buena venta pa' haber sido yo la vendedora.
El otro fin de semana casi casi nos íbamos en ceros. Después fue llegando la gente. No nos fue mal, pudo haber sido peor.

Ya sin estrés ni agobios estoy tirada aquí escribiendo porque no encontré algo mejor que hacer.  La rutina vuelve a aparecer en mi vida. Voy a darle tres patadas en el trasero antes que la modorra haga de mi un ser inútil.

Mientras pregunto a mis pies si hoy van a obedecer intentaré sacar a Los 3 Huastecos. Al fin ahorita el escándalo que hagan será música para mis oídos.

Entonces muchachos cuídense.
Ai nos vemos luego cuando se me quite lo voluble.
Gracias a todos los que se preocuparon
A los que se quedaron
A los silenciosos
A los que escriben el día que les gusta vivir
A los incomprendidos,
A los solitarios.
A los que les gusta la MaLquEridA.
A los que no pues no.



Chaíto.









Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje