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martes, 31 de agosto de 2010

Babo Alejandro.





Su respiración en mi cara me hizo despertar. Tenía los ojos cerrados y estaba roncando. Si... Babo Alejandro -mi chihuahua- había invadido la privacidad de mi recámara. Saltó a mi cama y tuvo la osadía de poner su cabeza en mi almohada al lado mío sin que yo me diera cuenta.

Roncaba de tal manera que pensé que era Barry, pero no. Dos roncadores en mi recámara eso si que es el colmo.

No podía creerlo. Me quedé muy quieta viéndolo en la penumbra del cuarto. Su respiración era pausada y tranquila. Parecería que había una persona más en mi recámara además de Barry, pero era Babo Alejandro mi perrito.

Desde que se fue Kiku , él se ha pegado más a mi. Me sigue a todos lados y se deja abrazar. Tal vez la extraña debido a que era la que lo consentía. Me ha adoptado como su ¨madre¨. Ya solo falta que ladre -yo, no Babo-.

El colmo fue anoche precisamente cuando en la oscuridad del cuarto, Barry y yo oímos una respiración muy fuerte. Nos quedamos callados y nos dimos cuenta que Babo Alejandro - que se encontraba a mis pies - estaba roncando.

No pudimos más que soltar la risa pero quedito para no despertarlo. 

Sabía que los perros no duermen, solo dormitan y están alertas a cualquier ruido o movimiento extraño pero mis perros son la excepción de la regla.

Benito Tiki - mi otro chihuahua - tenía pesadillas el domingo. Estaba muy dormido. Emitía pequeños gruñidos que hicieron que Barry y yo nos quedáramos viendo extrañados. Nos acercamos quedito a donde estaba mi Tiki y si... tenía los ojos cerrados y estaba gruñendo, pobrecito no sé que estaría soñando. Barry dijo su nombre y Benito abrió los ojos. Se nos quedó viendo como preguntándonos que pasaba y volvió a quedarse dormido.

Babo cuando lo hemos pescado teniendo pesadillas, gruñe y mueve mucho sus patitas. Se le ponen los ojos en blanco. Una vez se levantó y se puso a correr hasta que le hablé para ubicarlo, me dio mucha risa, pobrecito.

Se la pasa en la ventana. Hace a un lado la cortina y se sienta en el taburete viendo pasar a la gente. Cuando pasa otro perro, se pone muy loco y ladra tan fuerte que me desespera y lo hago callar de inmediato.
Se va a su camita y ahí se queda. Ya no va más a la ventana para que no lo regañe.

Es muy calenturiento porque cuando Barry me da un beso inmediatamente se pesca de mi pierna - Babo, no Barry- y me suelta hasta que lo regaño.

Le gusta dormirse a mis pies pero es una posición muy incómoda -para mi- porque no me deja mover. Cuando hace eso, lo jalo de su suéter y lo acomodo. Él se deja arrastrar sin abrir siquiera los ojos y sigue en su sueño. Hay veces que despierto y está enmedio de Barry y mío. Las tres cabezas juntas y nosotros sin darnos cuenta.

Debo tener cuidado con él porque de tan calenturiento que es no vaya a confundirme un día en sus sueños y vaya a terminar metido entre mis patas... digo entre mis piernas.









lunes, 30 de agosto de 2010

No como antes.



No... no me llevó mamá de la mano a mi primer día de clase. Tampoco estrené mochila ni cuadernos. Menos uniforme o zapatos. 
Tampoco voy peinada con mis trenzas ni llevo mi torta de frijoles. Ni llevo cuadernos de doble raya ni libros inmensos de historia.

Ahora llevo libretas grandes y de muchas hojas. Tienen muñequitas rosas, corazoncitos y cosas de esas de nenas. Mis plumas son de gel de muchos colores. Tengo una pluma que escribe con tinta invisible. Le paso una luz encima y se puede leer lo que escribí. Es para notas secretas que envío a mis amiguitos.

Llevo mi aparatejo de música por si al profe se le ocurre -como la vez pasada- que hagamos un texto y yo no llevaba ni madres.
También cargo un libro por si las moscas y me piden que lea algo.

No me llevó nadie en mi primer día de clases como la vez pasada que fue Barry el que me acompañó y espero hasta que entré al salón.

Ya estoy grande para eso.

Fui sola porque ya no me da pena llegar y que volteen a verme.

Entré al salón donde estaba mi profesor de computación... nada más. Todos desaparecieron. Ya no tengo grupo. Se fueron.

Mi grupo desapareció porque al igual que en la vida muchos de mis compañeros desertaron por no decir que todos. Soy la única sobreviviente de un grupo que empezó con muchas ganas y hoy al paso de los meses solo quedo yo.

Tengo muchos compañeros nuevos, incluso ya presté mis apuntes a dos mujeres que me los pidieron porque no tenían mucho de lo que yo si. El profe. se sorprendió que yo tuviera apuntes que ni él mismo sabe cuando los dictó, así de mal estamos.

Pronto terminaré el curso. Pensé que no lo acabaría porque tiendo a empezar con mucho ánimo las cosas y dejarlas a la mitad. Esto será lo primero que termine después de muchos años de no hacer nada con mi tiempo libre.

Lo que he aprendido es porque practico en casa o lo aprendí moviéndole a mi computadora. No niego que he aprendido ciertas cosas que ni en cuenta tenía pero ha sido poco.
Me decepciona que no haya compromiso con cumplir con la función que cada uno tiene. Y mis maestros no han tenido compromiso suficiente para enseñar porque para eso fueron contratados.

De inglés ni hablar. Jean Claude cumple dos funciones además de ser profesor de inglés. Y como dicen en mi pueblo; ¨El que a dos amos sirve con alguno queda mal¨.  Y si... sus alumnos hemos pagado que sea vocero oficial de un partido dejándonos en segundo lugar. Además de ser maestro de ceremonias de dicho partido.
Salimos perdiendo... seremos el punto más débil de su cuerda porque al igual que en computación, muchos se están yendo.

Inglés aunque yo quiera terminar creo que no podré hacerlo con Jean Claude.

Trato de hacer mis tareas y de cumplir con todo pero así no se puede. Tendré que buscar nuevas opciones porque no quiero caer de nuevo.













*La de la foto no soy yo pero así era de pequeñita.

domingo, 29 de agosto de 2010

Hace una vida.





Vestida de blanco, con el ramo entre sus manos, la novia salió de la casa de sus padres para unirse con el amor de su vida. 

La iglesia profusamente iluminada, en la que se casaría cumpliendo con los principios católicos que le enseñaron desde pequeña se encontraba en el centro de la ciudad.
Dos filas de floreros con sus blancas azucenas les daban la bienvenida a la pareja que caminaba lentamente al encuentro de un destino.
Parecía postal, de esas que le venden a los turistas en las calles. 

La avenida principal con las marquesinas anunciando los artistas que se presentarían esa noche. 
La novia asombrada veía las grandes letras parpadeantes: 

¨Hoy la inigualable Sonora Santanera Hoy¨. 

¨Hoy la gran Carmen Salinas Hoy¨. 

La iglesia estaba frente al ¨Teatro Blanquita¨. Teatro famoso por los artistas de variedad que se presentaban en ese entonces. Nunca olvidaría esos anuncios. Sería parte del recuerdo que como hoy llega a la mente de  aquella novia.
La iglesia ha sido cerrada porque se está yendo en declive como la mayoría de los edificios viejos del centro.

Al salir de la iglesia, una lluvia de arroz le cerró los ojos a la novia haciendo que las arras, el libro y el rosario cayeran de sus manos ante la mirada espantada de las mujeres reunidas para el evento.
Sin saber como y tratando de no caerse, extendió a alguien lo que le quedaba en las manos. 

Alguien... que nunca supo quien.

Alguien que se quedo con los recuerdos de una boda que presagiaba malos augurios.

Llegarían a la cena que la madre del novio ofreció en su casa sin que los padres y familia de ella se quedaran a la reunión. 
Lágrimas de tristeza inundaron su rostro al verlos partir.

Parada en la puerta de la casa vio como se alejaban sin decirle adiós.

Parecería entonces una postal de novia abandonada. No esas no las venden. Esas postales están guardadas en la memoria de quien esto escribe y que al paso de los años no ha podido borrar pero han dejado de doler.

Tiempo después, tratando de guardar sus recuerdos, la novia de dio cuenta que no tenía arras, ni rosario, ni libro, ni ramo, ni lazo. Solo el vestido blanco quedaba como huella de la boda. Guardado en un baúl veía pasar los años sin que jamás fuera sacado.

Las hermanas del novio le vaticinaron malos ratos en la vida que apenas empezaba.
Las arras perdidas le decían que le faltaría dinero sin poder nunca tener lo necesario.
El lazo que los había unido se rompería para nunca más volver a juntarlos.
El libro y el rosario indicaban que habían perdido la bendición de dios. La que les había dado el padrecito.
El ramo... a la novia se le olvidó que debía dejarlo a los pies de la virgen. Y al igual que las demás cosas, se le perdió en el camino a su nueva vida.
El simbolismo que esto representa les decía que no saldría bien librada de esa aventura que comenzó hace mucho tiempo ya.

El tiempo daría cuenta de las personas y recuerdos que desaparecían al paso de los años.

Hoy... hace una vida,  la MaLquEridA y Barry se casaron rompiendo con todo lo malo que les fue augurado por los mitos y personas que no querían verlos juntos como en clásica novela rosa.

Hoy... hace mucho tiempo ya, cuando la MaLquEridA nació, porque siempre ha dicho que volvió a nacer  cuando se casó. Cuando tomó conciencia de que existía y que alguien la aceptaba tal como era sin cuestionarla ni ponerle condiciones.

Hoy... hace una vida.

Hoy... amanecí un poco cursi.














sábado, 28 de agosto de 2010

Incertidumbre.





Sus pies descalzos la llevaron lentamente al borde del abismo.
El alma desnuda dejaba aflorar los sentimientos de impotencia que la tenían secuestrada.
Con las manos a los costados dando cuenta de la derrota.
El pálido rostro tenía el dejo de amargura de los que se saben en el punto en el cual ya no hay retorno.
Lágrimas de dolor resbalaron por el rostro cayendo a la nada.
Las puntas de los pies tocaron el vacío .
Un paso en falso y todo terminaría.
¿Sería tan valiente de tirarse al precipicio?.
¿O tan cobarde para seguir viviendo?.

La elección estaba hecha.




jueves, 26 de agosto de 2010

´toy chipil.




He estado muy preocupada por cosas que están pasando en mi casa y no puedo arreglar porque a mi no me corresponde pero eso no impide que me preocupe. Como buena madre.

También estoy preocupada porque en este mundo virtual he aprendido a hacer amigos. Amigos muy buenos que han estado conmigo casi en todo momento. Virtualmente hablando.

Tengo dos amigos que están muy enfermos y no hay manera de saber de ellos. Pasará muchísimo tiempo antes que pueda saber por lo menos de una y eso me preocupa porque me dio una encomienda muy especial.

Ya sé que no debía preocuparme tanto pero no puedo dejar de pensar en ellos. Sé que están muy enfermos y no puedo hacer nada. No tengo como comunicarme ni nada más.

Eso me agobia aunque no quiera.

Contando también con mis problemas de salud. Todo se ha juntado y ayer por fin explotó todo lo que traía dentro. 
Mi hijo y Barry sentí que se unieron contra mi -aunque fue broma- pero eso me hizo llorar. Hacía mucho que no lo hacía y anoche estallé en llanto.
Tomé medicamentos de más y hoy estoy pagando las consecuencias.

No he podido tomar ninguna pastilla más que la del estómago. Las de la depresión y todas las demás no he tomado por miedo a que se me vuelvan a cruzar los cables o me dañen el estómago como sucedió anoche.

Me la he pasado retorciéndome de dolor en mi cama o en mi sillón favorito. Se me calma pero vuelve a dolerme con más fuerza. 

He tomado antibióticos. Se me ha calmado el dolor pero volverá más fuerte. Así ha estado pasando. Quise venir a escribir porque no aguanto más estar acostada retorciéndome de dolor. Me hace sudar del dolor tan fuerte que me da.

Ya me voy. 
De nuevo el dolor viene con más intensidad.

No me digan que no hay que preocuparse por los amigos virtuales. Miente quien diga lo contrario.









sábado, 21 de agosto de 2010

Quereres.





Quiero tener mi cuerpo
atado a tu recuerdo.

Quiero tener mi nombre
atado a tu ser.

Quiero que tus labios
susurren los besos.

Quiero que tus manos
enciendan mi piel.




viernes, 20 de agosto de 2010

¿Tres en un día?.






¨Reloj no marques las horas¨ dijo y volteó a verme en el momento en que nos íbamos  sentando a esperar a una amiga. Estaba frente al Palacio de Bellas Artes.

Emmm... no supe qué decir y me quedé pensando en la letra de la canción.

El tipo se me quedó viendo esperando que dijera algo pero no recordé nada de la melodía que se escuchaba en ese momento ante el ruido del tráfico y la gente..

¨Porque voy a enloquecer¨ me dijo de nuevo.

Y yo: ah si!

Escuché la melodía que el organillero tocaba en ese momento y entendí el porqué el tipo me dijo eso. Se me quedó viendo y yo... me puse nerviosa ante la risa de mi hija que con el codo golpeaba levemente mis costillas.
Me puse muy roja. No supe que hacer así que me quedé viendo al tipo que ya me sonreía.

No dije más. No supe que más decir ante el extraño que me miraba divertido y la sorpresa que me causó el que de pronto me hablara.
Volteé a ver para otro lado sin hacerle más caso pero él me siguió viendo mientras mi hija seguía riéndose de mi y cuchicheándome palabritas burlonas.

Yo veía una estatua a la que los bomberos le habían echado un líquido porque las abejas estaban peligrosamente pululando por ahí. Ante tanta gente que circulaba en esos momentos por el área podía convertirse en un serio problema.

El hombre me seguía viendo divertido. Yo rehuía su mirada ante las risas de mi hija  porque el hombre se había quedado prendado de mi hermosura, ja y me ponía muy nerviosa.

Decidimos movernos. Me despedí del hombre que no apartaba sus ojos de mi. Nos fuimos riendo y empujándonos como jovenzuelas ante sus primeros flirteos amorosos.
Yo todavía le dije adiós con mi manecita choncha.

Supongo que algo traía ese día porque caminando de regreso a casa, otro hombre se me quedó viendo. Caray y yo que digo que nadie se fija en mi
Me llamó la atención ver a lo lejos que conforme caminaba no apartaba sus ojos de mi pero no dí importancia. No me quitaba la vista de encima. Me dio mucha pena cuando pasó al lado y fijé mi mirada en otro lado pero ya no le dije a mi hija.

Pasó el hombre al lado mío. Cuando pensé que ya no me vería, volteé y él también volteó. Nuestros ojos se encontraron y yo me volteé rápido porque me dio pena... otra vez.

Mi hija se dio cuenta. Me dijo que ya no estuviera de coqueta. Yo solo sonreí.

Seguimos caminando por la alameda para llegar a un lugar al que teníamos que ir. De pronto nos detuvimos en un puesto a preguntar por algo. Mis ojos vieron a un muchacho que caminó hacía mi. Me abrazó y me plantó un sonoro beso en la mejilla. Yo sorprendida no supe que hacer hasta que el muchacho habló: ¿Tía Flor?, preguntó. No supe quien era a primera vista. Era un sobrino que no veía hace tiempo. No lo reconocí al primer instante. Hasta pensé que ahora si mi sex appeal estaba a todo lo que da. Hasta los jovencitos quedaban prendados de mi, pero no. Era mi sobrino.

¡Toing!.

Nos despedimos de nuevo y seguimos caminando. No sé si era yo pero otro hombre se me quedó viendo. Ah caray!. ¿Tres en un mismo día?, pensé.

Me miraba y ahí si me puse más nerviosa porque estaba sentado frente a  mi entonces no había manera de moverme. Me hacía la disimulada pero no podía evitar verlo. De los tres tipos, este era el mejor. Mi hija me decía que ya dejara de estar de coqueta pero ¿yo qué?, yo estaba tan tranquila. Ellos eran los que me veían y buscaban mi mirada.
Unos tipos nos dieron el asiento ante las risas burlonas de sus amigos que no podían creer que fueran tan  caballeros en esta época aún.

El hombre seguía viéndome. Pero apartaba la vista de mi cuando yo volteaba a verlo. Así fue un largo rato en el cual me ponía cada vez más nerviosa. No sabía qué más hacer o decir a mi hija.

El tipo se fue no sin antes lanzarme la última mirada de casanova de MaLquEridAs.

Caray, mi ego quedó muy en alto ese día, hasta no me importó que lloviera y nos mojáramos ante el chaparrón que cayó de regreso a casa.

Lástima que tuvimos que regresar porque si hubiésemos seguido paseando, mínimo otro hombre si cae en mis redes ja.

Es lo bueno de salir solas a la calle porque los hombres no se inhiben para coquetear a las mujeres hermosas como yo.

TAN TAN.




miércoles, 18 de agosto de 2010

El Tren del Olvido.





La habitación está en penumbras. Es la única forma en la que puedo dormir. Las cortinas oscuras. La puerta semi cerrada sin ninguna luz que ahuyente al sueño. Es la manera que tengo de asustar al insomnio. Mi recámara completamente a oscuras.
Las sombras que habitan mi cuarto caminan de un lado a otro sin dejarme dormir. Ya no me asustan. En algún momento se cansarán y se irán dejándome en la quietud de la noche que tanto busco.
Abrazo al sueño no dejándolo escapar. Quiero dormir arropada en el cansancio.
En las tinieblas de mi cuarto habita el recuerdo que se va. Las lágrimas en mi almohada han dejado de fluir dando paso a la tranquilidad del reposo tanto esperado.

Son las 4.30 de la mañana. Un grito de hombre se oye a lo lejos. Me saca del letargo en el que me encuentro. Abro los ojos buscando en el techo algo que no encuentro.

¿Oíste?- pregunta Barry.

Si- respondo. Nos quedamos callados aguzando el oído. No se escucha más.

Mis ojos abiertos siguen buscando. Se escucha de nuevo un grito- esta vez de mujer-. Ya no decimos nada, nos quedamos callados tratando de adivinar qué pasa.
Empieza el llanto de un niño.
A lo lejos se oye el silencio que dice que algo está pasando en algún lugar de la noche.

Se escucha el ladrido de un perro que ahuyenta al conejo de la luna sin lograrlo. Los chihuahuas se han ido a refugiar entre mis piernas, asustados de algo que no logran saber que es. No ladran, algo extraño sucede y ellos lo saben. No quieren atraer a lo extraño con sus ladridos. Paran las orejas alertas a cualquier ruido. No se mueven. Tienen miedo.
Se escuchan pasos en al escalera. Pasos presurosos que se dirigen a ningún lado. No tengo miedo. Un ruido en la protección hace que Barry me pregunte de nuevo si escuché. No respondo. El corazón me late muy rápido queriendo salirse de mi pecho. Pongo una mano encima para detener su loca carrera.

No se oye más. Todo queda envuelto en la penumbra de mi cuarto. 4.30  de la mañana, hora en la que el Diablo debe estar ya en el infierno renegando de no haber podido llevarse un alma al menos no de nuestra casa.

Se oye a lo lejos el silbido del Tren del Olvido. Ese que lleva en sus vagones a la gente que va derecho a borrarse de la mente de las personas que conocieron.

Sé que en el primer vagón van los Don Nadie, esos que pasaron por la tierra sin haber hecho nada que los recordara. Pasaron sin dejar huella en el tiempo. Personas que serán borradas de la memoria en el mismo instante que les echen la última palada de tierra. Sin lágrimas de por medio.

En el segundo vagón van los Amados. Esos que se hicieron querer por la gente y que pasaran unos años antes que su recuerdo muera junto con la última generación de sus buenas obras. Se les puede ver pensativos pero tranquilos. Saben que serán recordados sólo por un tiempo y después desaparecerán como desaparece el ruido que hacen las ruedas del tren en las vías.

En el tercer vagón van los Personajes Ilustres. Esos que pudieron comprar un cacho de cielo y una memoria viva que pasará a través de las generaciones contando todo lo bueno que hicieron. Aunque de bueno no haya nada.
Héroes fabricados para hacer creer a la gente que dieron la vida por sus semejantes. Los que se quitaron el pan de la boca para dárselo al hambriento pero que en su casa tenían un frugal banquete esperándolos para compensar el mendrugo de pan que regalaron.

Héroes de pacotilla.

En el cuarto vagón, van los Buenos. Los que sin importarles nada dieron la vida por aquellos que lo necesitaron. Los que fueron por la vida siendo buenos porque si. Porque su corazón les indicaba que debían serlo sin esperar nunca una recompensa.
Ser buenos porque la vida así lo decidió y ellos quisieron serlo. Se les nota alegres. Saben que por mucho tiempo serán recordados por alguien a quien si le importaron. Saben que el olvido tardará en llegar... pero llegará.

En el quinto vagón van los Desalmados. Van alegres. Riendo y cantando. A ellos no les importa el olvido. Saben que no llegará por mucho tiempo. El daño que causaron fue tan grande que pasaran generaciones y generaciones recordándolos no importa que esas generaciones cada que los recuerden los maldecirán hasta que no haya más rencor guardado si es que eso puede ser.
A los Desalmados los dejará el tren en la última parada. La séptima puerta del infierno. Ahí quedarán presos de sus crímenes y errores cometidos. Ellos lo saben. Saben a donde van y no les importa. El olvido para ellos no llegará y eso los alegra.

En el sexto vagón van los Inocentes. Aquellos que tuvieron la mala fortuna de no nacer. Los recordarán sin recordarlos. No tienen cara. No hay sonrisas ni llantos. Ni alegrías ni tristezas. No hay nada. Sólo un recuerdo imperturbable de alguien que no llegó a nacer. Un ser que no llegó a ser.

Los gritos que escuché no logro ubicarlos en el tren. No sé en que vagón van. No los oigo más.

En el séptimo vagón...

En el séptimo vagón voy yo. Viendo el camino que se abre ante mi. No tengo miedo, ha desaparecido. Mi memoria y mi recuerdo están vivos y así permanecerán hasta que alguien decida que es suficiente. Que lo hecho por mi no da para más.

Dejaré las letras que mis dedos han juntado. Mi libro se vida se leerá pasando de generación en generación hasta que pase a ser obsoleta.
Hasta que a las nuevas generaciones ya no les diga nada mi nombre.

Sabré entonces que el  Tren del Olvido llegó y debo abordarlo.










martes, 17 de agosto de 2010

Acordes.



Las primeras notas empezaron a sonar. Me quedé petrificada ante el monitor. Cerré los ojos y viajé al tiempo en que la vida era tan bella que pensé que así sería siempre.

Empezó a sonar Sunshine of your love de Cream.

Veo mi pelo negro cayendo en mi espalda. Mis ojos cafés con sus cejas espesas. Mirada limpia que busca el primer amor. Ese que le contaron que existe y que al entrar a la secundaria encontraría sin encontrar.

El uniforme rosa que mi madre hizo cuando entré a primero de secundaria. Un suéter azul tapando mis brazos del frío que se siente en las mañanas de septiembre.
Un cuerpo empezando a despuntar a lo que sería en el futuro. El pecho queriendo asomar bajo esa blusa blanca hecha con cariño por las manos afanosas de mi madre.
Zapatos negros bien limpios. Calcetas blancas cubriendo mis pies del polvo del camino.
Un bolso de piel que mi tía me regaló y que cuide como un tesoro hasta que de tanto usar tuvo que quedar en el cajón de los afectos derruidos.

Un corazón empezando a sentir los palpitantes deseos de ser amada.

Voy caminando tranquila por la avenida que me llevará a conocer los primeros asomos del amor. Alguien caminando detrás mío sin atreverse a acercar... cuidándome.

Empiezo a conocer el amor.

Llego a la secundaria. Busco unos ojos huidizos que siempre me buscan. Cuando me encuentran huyen avergonzados. No se atreven a mirarme más hasta que se dan cuenta que ya no los miro y vuelta a lo mismo.
Si esos ojos se hubieran atrevido tendría una historia de amor diferente.

Rumbo a un lugar desconocido.

En un camión.

Una excursión.

Empiezan a sonar los primeros acordes de Sunshine of your love de Cream... como ahora.

Oirlo cantar con esa  voz quedita que le mereció junto conmigo estar en el coro de la secundaria. Su pulcra presencia hace que me fije más en él. 
Esperar ansiosos la hora del ensayo para vernos aunque no tengamos el valor de acercarnos.
La manera de mirarme cuando piensa que no lo veo.
Los toques apenas de sus dedos por mi mano como si con rozarme fuera a desaparecer. Pasar su mano por mi pelo cuando vamos a bajar del camión.
Los regalos que le compré y que nunca le dí porque me daba pena. Las cartas de amor más limpio y puro jamás escritas y mucho menos leídas.

Cartas y regalos que pasaron a formar parte del pasado después de salir de la secundaria convencida de que el amor no existe.

Él me decía ¨Te quiero¨ con los ojos. Nunca me lo dijo con esa boca que ansiaba pronunciara esas palabras  en mi oído. Susurros escapados de su boca sin que llegaran a mi.

Ir atenta a esos ojos que me buscan y que busco. Sentir que mi corazón en cualquier momento escapará de mi pecho.
Las mariposas en el estómago que revolotean presurosas diciéndome que el tiempo apremia y debo aprovechar cualquier oportunidad para estar cerca de él.

Dejar de comer y suspirar dejando escapar una poca de vida en esos suspiros de amor que él se llevó y que estoy segura tiene guardados en el corazón como tengo yo los de él.

Mandar a sus amigos a preguntarme cosas. A preguntarme si él me gusta.
A decir mi nombre y dejarlo escapar acariciándolo entre sus labios. Empiezo a saber que mis manos tienen un extraño deseo por acariciar su cara.
Pasar junto a él y bajar la mirada ruborizada porque sus ojos se han encontrado con los míos.
El palpitar fuertemente de mi corazón cuando lo veo venir hacia mi...  arrepentirse y dar la vuelta. Soñar con el primer beso que nunca fue el primero.

Si se hubiera atrevido.

Ayer platicando con mi querido amigo Víctor , de la música de una película que recomienda en su blog Sesiones de café y Viñetas, debí interrumpir la charla al empezar a escuchar a Cream. Cerrar los ojos y viajar en el tiempo. Ver mi secundaria. Mis amigas. Mis profesores. Verme a mi misma con mi cuerpo delgado ansioso por conocer la vida. Verlo a él queriendo comerse el mundo.

Cuantas cosas nos puede traer a la mente una melodía. Sonidos, voces, miradas, sueños. Amores que el tiempo se ha llevado dejándonos un recuerdo que no importando cuanto haya pasado, permanecerá intacto en el corazón como si fuera ayer cuando se acurrucó en el rinconcito más cálido para no salir más de ahí.

Un amor callado que empezó en la secundaria. Tres largos años de agonía esperando a que alguno de los dos nos decidiéramos a dar el primer paso que nunca dimos.
Amor callado que vuelve a mi mente oyendo Sunshine of your love.
Un amor que de haber sido, hubiése sido el más puro de mi historia de amor jamás contada.

De ese primer amor que nunca fue el primero.





lunes, 16 de agosto de 2010

Se fue.


Llegó el día de la separación.

Kiku  se ha ido de casa.

Aún cuando creíamos que sería difícil la despedida no ha sido así.
Cierto es que Barry lo ha resentido porque ha sido muy unido con Kiku pero sabe que es lo mejor para ella.

La ha apoyado en todo y más de los que se podría pedir que un padre hiciera por una hija. Kiku debe sentirse muy orgullosa de tener al padre que tiene.

La vida sigue a pesar de una mala noticia que hemos recibido. Una noticia que nos ha dejado consternados pero que aceptamos porque es mejor así.
La casa se siente un poco vacía y digo un poco porque Kiku vivía aquí pero su trabajo no le daba mucho espacio para estar con nosotros. La veíamos los fines de semana y en las tardes que a veces comía conmigo pero eso a partir de hoy ya no será.

Pero me quedo tranquila porque está feliz de esta nueva etapa que está viviendo. Estaremos en contacto casi todo el tiempo así que lo que cambiará será solamente no vernos porque igual seguiremos hablando por el msn y por teléfono.

El fin de semana estuvimos Barry y yo solos. Fue grato enterarnos de que existimos. De que no somos únicamente los padres de dos excelentes muchachos sino que además somos dos compañeros, amigos y esposos que se habían olvidado un poco el uno del otro.

Hemos pasado momentos muy agradables. Hemos visto películas. Salimos a pasear y a comer. Todo ha sido muy grato. Y aún a pesar de que los domingos no me gustan porque parece que tienen 48 horas, este domingo a pesar de haber sido igual de largo me la he pasado bien.

Los planes que como familia teníamos los cuatro se van dando poco a poco. No están saliendo como queríamos y tal vez por eso no me gusta planear nada pero sé que seguiremos adelante. También sé que tengo una familia unida que responde cuando se le necesita.

Apoyamos a Kiku y ahora apoyaremos a mi hijo en este momento difícil por el que está pasando. Saldrá adelante lo sé. Hemos criado dos hijos que saben salir adelante y levantarse cuando caen.

La vida sigue...







viernes, 13 de agosto de 2010

It´s so cool.



No sé porque la gente se extraña cuando ve elefantes rosas si por aquí hay muchos. Yo creo que nunca han visitado mi país porque hay demasiados rondando el parque. En las aceras, detrás de los árboles y cuando se juntan en manada se van a tomar el aire fresco cerca de la fuente de la alameda. Beben agua de la fuente,  formados uno  tras otro como elefantes rosas bebiendo agua de la fuente.
Otros más se esconden detrás de los postes para que cuando pase un elefante le pongan la pata y se caiga y barrunten tan fuerte que el cielo se asome a ver que pasa.

Hay otros que se dan besos pero no los veo. No me gusta que se besen delante de mi. Más porque no saben para donde hacer sus trompas y me desespero. Qusiera agarrárselas ( la trompa) y hacérselas a un lado pero me dan friki.

Si tienen hambre comen frutos rosas pero solo rosas porque si comen de otro color se vuelven de otro color. Ya no serían elefantes rosas sino elefantes de otro color.

Lo peor es cuando vuelan porque lo hacen hacia ningún lado y chocan entre si. Entonces hay que ponerse a salvo so pena que caigan encima de uno y nos dejen en calidad de recuerdo.

Yo los veo cuando saco a pasear a Jason Enrique, mi pez beta. Es que como siempre está en el agua me pidió que lo sacara a pasear para ver si encontraba una pececita de buen ver y hacer pareja con ella. Pero no encontramos nada. Quedamos en que mañana temprano lo sacaba de nuevo para ver si tenía mejor suerte.
Es que de plano con este sol no se puede andar mucho en la calle porque  el sol tiene la mala costumbre de poner sus rayos en mi cabeza y cuando ve que ya estoy sacando humo se esconde porque ya sabe que yo no me dejo y tres o cuatro malas palabras si se las voy a decir y no me va a importar que se ponga rojo de vergüenza.

Si salimos mañana me cargaré una resortera y le daré en el mero ojo para que deje de molestar. Además si hace mucho calor Jason Enrique pasará a ser pescado frito.

Anoche que me fuí a dormir, Coco -el grillo el que habita debajo del escritorio- me estaba diciendo que ya no le gusta tocar el violín, ahora prefiere la guitarra pero como apenas está aprendiendo no sabe ninguna melodía y por eso no lo he escuchado en estos días.

Dice que le da pena que solo oiga el rasgueadero de tripas de la guitarra.

También me dijo que en la noche me va a cantar ¨Infinito¨  junto con otros grillos que vendrán a visitarlo. Son sus primos. Ellos viven en el patio trasero pero nunca vienen a verlo porque Grillo es muy educado y ellos son de barrio un poquito así como nacos.
A ver si es cierto que vienen porque los voy a esperar con un tequila y un limón para llorar a gusto la ausencia del desalmado que me ha roto el corazón en mil pedazos. Pedazos que no he podido juntar porque la bolsa donde los echo está llena de hoyos.
Esta bolsa la usé la otra vez que un hombre me destrozó el corazon diciéndome palabras tristes y dejándome en el más completo abandono. 
Lloré tanto que mi pañuelo ya no era de seda, era de pura agua salada que escurría al suelo formando un charco de tristeza.

También usé la bolsa cuando me metí al mar porque un tiburón colmilludo me quitó mi cerebro, pero como no podía pensar porque no tenía cerebro me perdí y no supe de mi hasta que un pez vela me alumbró y me trajo a la orilla junto con mi bolsa llena de hoyos y mi brújula desconchinflada.
Creo que esta bolsa la usaré solamente para eso: para recoger pedazos de mi corazón aunque como tiene hoyos nunca acabaré de juntarlos.

Anoche no pude dormir, estuve pescando letras con mi red pero se escapaban de tal manera que cuando pescaba una la otra se salía y así y así y así. Terminé muy cansada y no pude pescar nada ni siquiera una h.

Hace rato que abrí los ojos me dí cuenta que un pájaro me visitó. Dejó una poca de paja en mi almohada para avisarme que había llegado pero no lo oí. Es que los pájaros mañaneros me dan flojera.
Y más si son petirojos. Prefiero tocarlos suavemente con mis manecitas y sentir sus pequeños latidos en la palma de mi mano. Perderme en sus ojillos redondos y escuchar su lánguido canto llevándome al planeta de los susurros, en un dos por tres o un tres por ocho o en un seis por cinco. 

Luego en la noche, la luna necia me estaba hablando para que me subiera a dormir a sus cuernos pero yo no tenía sueño. Además había nubes grises a su alrededor y seguro me íba invitar a que comiera una. No puedo comer nubes grises, saben a melancolía. No me gusta ese sabor.
Prefiero las azules que saben a mora o las negras que saben a zapote o las rojas que saben a grosella, mi sabor favorito. Pero las grises no me gustan y si subía con la luna, a fuerza tendría que comer una poca de nube porque sino la luna es muy payasa y luego luego se ofende y se mete y me deja sola en penumbras.
Las penumbras me dan miedo y más si es viernes 13.
Y como este país está cada vez más deshabitado no quiero pensar hacia donde voy a correr cuando de la penumbra salga una oscura sombra con ojos plateados y quiera beber de mi sangre, vertiéndola en una copa de cristal cortado.

Debo irme, Benito Tiki y Babo Alejandro ya quieren desayunar. Están golpeando la mesa con el tenedor y el cuchillo para que ya les sirva.

Creo que los chochos están empezando a surtir efecto o me estoy volviendo loca.






 

martes, 10 de agosto de 2010

Caminos.





Sin saber nada de tí,
perseguiré el eco de tu perfume,
siguiendo el rastro que su estela dejó.

Me llevará hasta encontrarte
en las sombras de la noche.

El vendaval de mis pasos
acompañará a la soledad
que irrumpe bajo mis pies.

Vagaré en penumbras,
hasta que el sol amanezca conmigo,
llevándome de la mano
por los caminos insospechados
de la ruta
de la perdición.




lunes, 9 de agosto de 2010

Vistazo a la intimidad.


¿MaLquEridA, qué puedes  decir de Cállate Tú?.

Cállate Tú es el ser más especial que he conocido en el mundo virtual. Ella fue la que me enseñó a dar mis primeros pasos en el mundo del blog y aunque ya no escribe, me leé casi todos los días.

¿Conoces todo de su vida?.

Casi todo.

¿Al conocer casi todo de su vida, creés que ella tiene lo que se merece?.

Ella está luchando por obtener lo que se merece, así es esto, hay que luchar todos los días. Nadie regala nada nomás porque si. Si quiere obtener logros hay que luchar por ellos hasta el límite, sólo así se llega a la meta.

¿Quisieras que fuera diferente a como es?.

Tal vez me gustaría que fuera un poco más risueña pero teniendo una madre como la suya es difícil. Me gustaría que hubiera heredado el carácter de su padre.

¿Porqué creés que está sola?.

Porque es muy exigente. Porque no admite errores. Porque no se deja querer. Porque infunde miedo o respeto. Porque estará sola hasta que ella se dé cuenta de lo que está haciendo mal.

¿Qué harías para que no estuviera sola?.

Yo no puedo hacer nada. Ella es la que tiene que hacer algo al respecto. Cambiar un poco su carácter y ver que en la vida con todo y faltas de ortografía vale la pena vivirse.

¿Qué significa Cállate Tú para ti?.

La vida misma.

¿Cambiarías algo de lo que ella es ahora?.

La que tendría que cambiar algo es ella. Si yo pudiera la haria muy feliz. Pero es ella la que tiene que buscar lo que le conviene y la hace feliz. Si hay algo que cambiar hay que cambiarlo.

¿Has sentido envidia de ella y porqué?.

Nunca la he envidiado. Tiene muchas cosas que yo no tuve. Oportunidades que se le dieron y aprovechó. Cosas que en su momento yo jamás tuve en la vida y no por eso la he envidiado.
No le tengo envidia, le tengo admiración que es algo que ella no sabe: Que la admiro.

¿Qué no harías por ella?.

Darle todo. Si le diera todo ella no tendría que luchar por ganarse nada. Ella sabe que para tener algo por más mínimo que sea, hay que ganárselo. Nada es gratis.

¿Qué es lo que hace falta para que la relación de Cállate Tú y la MaLquEridA sea perfecta?.

A pesar de llevar una buena comunicación, necesitan escuchar. Oir las razones y argumentos de una sin que la otra se altere de inmediato.
Tolerancia.

¿Ves algo de la MaLquEridA reflejado en Cállate Tú?.

Su inteligencia. El querer ser perfectas. La infelicidad que le ha transmitido a través de los años. El carácter.

¿Si ahora mismo la tuvieras enfrente que le dirías?.

Le diría que la admiro. Que daría la vida por ella. Que es uno de mis más grandes orgullos. Que no la cambiaría por nadie.
Que le voy a hacer chocolate en la noche para festejar su cumpleaños y muchas cosas más que seguramente saldrán cuando llegue de trabajar y que no es necesario que sea su cumpleaños para decírselas...

Este es un fragmento de la entrevista que Cállate Tú -ejerciendo su profesión - le hizo a la MaLquEridA.
Por si no lo saben Cállate Tú es hija de la MaLquEridA.






domingo, 8 de agosto de 2010

Relieves.



Pensar que cada arruga, cada cicatriz en mi cuerpo tiene su historia me hace recapitular mi vida. Ver cada cosa que he hecho y que se queda fija en los intervalos de la lucidez.
La geografía de mi cuerpo es tan vasta como cabello tengo en la cabeza.
Expresiones en mi cara que son difíciles de borrar.
Rictus que se quedaron como tatuajes.

Por mi nariz ha circulado el aire pesado de los enojos. El aire que limpia los pulmones para dar paso al aire fresco que circula sin descanso por todo mi ser.
El aire ha circulado por entre mis dedos dejando escapar los aromas de una niñez escondida detrás de una barda de piedras.

Si las caricias se pudieran ver, mi cuerpo sería un altar a ellas. Las caricias serían el follaje que ha alimentado gran parte de mi ser por tantos años.
Mis manos acarician al sol al amanecer y le dan las buenas noches a la luna.

Las arrugas en mi cara dicen todo lo feliz que he sido. Mis ojos pueden reflejar tristeza pero porque no se han fijado bien que en las orillas están marcadas las risas que han sido muchas.
Las comisuras de mis labios se pueden ver para abajo como si fuera a llorar pero no es así. Mis labios están prestos a soltar la carcajada poniendo una poca de resistencia.
Mi boca ha sido fábrica de sonrisas y regaños.

Mis manos aplauden cada alegría que festejo. También tienen marcadas largas horas de trabajo arduo a las que han sido sometidas pero nunca se han quejado.
Mis manos como arbustos que esconden las penas que pasé.

De mi pecho ha salido el alimento que amamantó a dos seres ávidos de vida. También han sido fuente de inspiración para poemas de amor nocturnos.

Mis pies han caminado mucho y les falta mucho más por recorrer ¿y como no? si ahora es cuando están empezando a descubrir el mundo que antes me negaba a ver. Recorren el camino como hojas al viento sin destino fijo arremolinándose en lo rincones de la sensatez.

¿Mi vientre?. Si mi vientre pudiera hablar diría todo lo que sintió al arropar bajo su cobijo a dos seres que ahora son mi más grande orgullo.
No acabaría nunca de decir lo que sintió en las primeras pataditas de mis niños. Lo que sintió cuando se movían dentro de mi y mis ojos se abrían tanto al ver como mi panza cambiaba de forma.
Diría como es que esos niños se aferraban a mi cuerpo para no ser removidos del plácido lugar en el que se encontraban.
Se aferraban a la tierra como las raíces de una siempreviva.

Mi vientre sería la tierra que albergó dos semillas que han crecido como robles alzando sus ramas al futuro. Regados con paciencia todos los días sin parar. Quitando los abrojos de su camino y enseñarles como quitarlos sin lastimarse.

Mi corazón diría que es el motor que mueve todo mi ser. El que me mueve cada día para abrir los ojos y sentir que la vida me depara muchas cosas buenas.
Mi corazón es el volcán que está en erupción dejando salir la lava de sentimientos que están acumulados en su interior.

Mi sangre corre por las venas como ríos dando vida al entorno en que se mueven. Mi sangre es el alimento de los peces que son el amor a raudales que tengo guardado. Sangre de valiente que ha traspasado los límites de la locura y el terror.

La geografía de mi cuerpo tiene muchos caminos sin recorrer y ahora es cuando estoy empezando a darme cuenta de ello.
Mi sensibilidad está a flor de piel y mi cuerpo es testigo de ello.







*imágen tomada de Google.

viernes, 6 de agosto de 2010

L´amour.





Me dices que porqué no hablo del amor.

Para hablar del amor tendría que describir lo que se siente en el estómago al ver a la persona amada. Tendría que decir que el corazón late a mil por hora
O tal vez tendría que hablar sobre las noches de insomnio.
Puede ser que hable de las lágrimas que salen al amparo de la almohada.
O hable de las caricias que se quedaron en el aire.

Si hablo del amor tendría que decir que muchos han sufrido por él sin razón.
O puedo decir de las largas horas esperando junto al teléfono una llamada que no llega.
Claro que del amor también puedo decir que son dos manos entrelazadas.
Un beso en la punta de la nariz.
También puedo decir que el amor es agonía.

Puedo escribir que el amor es un poema escrito aún con faltas de ortografía.
También escribir que el amor es sexo.
Puedo escribir que el amor es coraje.
También que el amor es una semilla en el vientre.

Del amor puedo escribir que es alegría sin fin.
Puedo decir que es una mirada triste.
El amor también peude ser una melodía que nos evoca a la persona que se fue.
O de plano decir que el amor es abandono.

Puedo escribir del amor acerca de aquella canción que nos permite revivir cada cosa que pasamos con la persona amada.
El amor puede ser un vestido blanco.
El amor también puede ser un pañuelo con su perfume.
El amor es la luna... el sol... las estrellas.

El amor es distancia.
El amor son letras acomodadas.
Puedo escribir que el amor es único.
Que el amor no lo es todo,.
Que el amor es costumbre.

Puedo decir que el amor es espera.
Puedo decir que el amor son las letras en una carta guardada.
Quizá el amor es la cara de una persona que no conocemos pero que imaginamos.
Muchos dirán que el amor no existe.

Tantas cosas que podría decir acerca del amor pero... para mi el amor no se escribe.

El amor se VIVE.










jueves, 5 de agosto de 2010

¡¡¡VIVA!!! ¡¡¡YUPI!!!.


Ayer por fin se llegó el gran día. La terapeuta nos diría si habíamos pasado la prueba después de dos semanas sin sesiones.
No me sentía nerviosa. Sabía que podía decirnos que no y no me traumaría porque me gusta ir con ella. Pero si esperaba que nos dijera que ya... ¨A volar¨ ,  ¨que somos libres como pájaros¨ .

Barry llegó tarde por el trabajo. Únicamente estábamos Kiku y yo.
Después de sacarnos la sopa... digo de preguntarnos como habíamos estado. Enterarse de todo lo que nos está pasando y de hacer algunas observaciones empezó conmigo, aggg!.

Así que empecé a hablar.

Dije que siempre he sentido que soy un cero a la izquierda porque no trabajo ni aporto nada a la casa. Empezó a decirme lo que cada uno en mi familia hace. Lo que yo hago. Y tiene razón mi hijo y todos los demás que me lo han dicho: Me menosprecio.

Pero al menos ya no tanto como antes. Mi trabajo no es remunerado pero lo que hago es como si trabajara. Y además es mejor porque críe a dos chamacos que ahora son lo que son gracias a lo que Barry y YO les enseñamos. Eso nunca lo veo. Doy por hecho que ese era mi papel y nadie tiene que agradecerme nada.

Soy la mamá, eso debía hacer y si además lo hacía bien, pues mucho mejor. Tuve errores, lo admito pero he superado haberlos cometido gracias precisamente a esos hijos que me lo han hecho ver porque además de haberlos criado, tienen buenos sentimientos y han perdonado lo malo que les hice cuando pequeños.

La terapeuta me puso a leer un texto que parecía que hablaba de mi pero no era así. Había mucha similitud con lo que yo hago de escribir y sacar los recuerdos.
Aclaró mis dudas.
Después mirándome fijamente me preguntó: ¿Le entramos a los chochos? ... yo dije que si.
Así que desde hoy empiezo a tomar amansa-locos porque llegó el momento.

Me extraña todo lo que puede lograr la terapeuta conmigo y que nadie más logra: Hacer cosas que en la vida haría. Ir a terapias y tomar chochos. Algo que apenas hace una semana juraba que no tomaría.
Me ha recetado los amansa-locos leves para empezar y ver si en verdad los necesito. Los tomaré... ya no me asustan.

Me ha recetado mucha risa. Me ha recetado muchos abrazos y me ha recetado muchas caricias. Todo esto en altas dosis que deberé tomar todos los días del resto de mi vida.

Después de llegar Barry y hacerle unas cuantas preguntas por fin nos dijo que habíamos terminado las sesiones.

¡¡¡VIVA!!!

Yo deberé regresar en un mes para ver como va el medicamento. Pero las terapias se acabaron.
En realidad no necesitábamos tanta ayuda, sólo que alguien nos mostrara lo que teníamos y que no veíamos.

Por fin nos ha dado de alta la terapeuta. Se ha despedido de mi con un abrazo muy fuerte y un beso en mi mejilla sudorosa y no le importó. Me ha regalado dos chocolates. Me dió su correo por si necesito de ella.
A Barry le dió un fuerte abrazo también y le regaló chocolates. Y a Kiku le dió un chocolate de despedida y una felicitación por lo valiente que está siendo.

Han sido unas largas sesiones. Miles de lágrimas y cientos de caricias la que me han hecho ver que hoy soy la mujer más feliz del mundo.
Y mi familia agradece que después de tanto soy feliz a pesar de mi misma.









lunes, 2 de agosto de 2010

TAN-TAN.



Después de haber cerrado la puerta tras de si y en la nariz de Joaquín, Rosa se metió entre las sábanas tratando de retener en sus pupilas la imágen de tan varonil pulgón. Todo un macho que le estaba sorbiendo el seso.
Fijó su mirada en la ventana, la cual dejaba entrar una luna llena hecha para enamorados.
Permaneció así largo rato. Sin que el sueño acudiera a ella y sin quitar la vista de la luna que la mantenía hipnotizada con su brillo.
Entrada la madrugada, sus ojos se fueron cerrando lentamente hasta que cayó en un profundo sueño en donde Joaquín fue el príncipe que la rescató de las garras del dragón y de la bruja mala.

Al otro día, un ruido estridente la hizo despertar. Abrió los ojos lo más grandes que pudo y se quedó mirando al techo, tratando de entender qué era eso que la había despertado.
Cuando al fin pudo ubicarse en el tiempo, se levantó de un gran salto - recuerden que Rosa es una pulga -. Abrió la puerta de su recámara dirigiéndose al gran salón que era de donde provenía la música o algo parecido. Se oía como la música que el profesor de zumba le ponía en clase.

Llegó a la puerta del gran salón. Sus ojos no podían creer lo que estaba viendo. Joaquín vestido con su playera polo beige, su pantalón Dockers y su gorrita mamona, bailaba o trataba de bailar siguiendo el ritmo y dando vueltas por todo el salón.
Con grandes saltos íba de un lado a otro haciendo piruetas y pasos de baile que hicieron que Rosa sonriera. Los pasos de Joaquín eran muy cómicos. Rosa tuvo que taparse la boca para no soltar la carcajada. Joaquín seguía en lo suyo mientras Rosa agarrada ya su panza por las carcajadas que el baile de Joaquín le estaba provocando.

La música no era lo que estaba acostumbrada ella a escuchar en el Gran danés o séase su casa. Ella escuchaba a Joaquín Sabina, Fernando Delgadillo o tal vez Juan Manuel Serrat pero eso que oía no se le acercaba en nada aunque el ritmo era conatgioso.

I know you want me
You know I want cha
I know you want me
You know I want cha.

One, two, three, four
Uno, dos, tres, cuatro...

Seguía bailando Joaquín con pasos candentes mientras Rosa no salía de su asombro. Al verla, se dirigió hacia ella dando grandes saltos e invitándole a bailar, cosa que Rosa rehusó. Pero Joaquín no acepta un NO por respuesta y la jaló hacia él quedando sus caras muy juntas.
Rosa bajó la mirada mientras Joaquín la guiaba. Pero con esa música ¿quién puede bailar pegadito?. No podían sentir los cuerpos rozándose. Las manos apenas tocarse sin sentir un escalofrío. Las miradas inquietas buscando en otro lugar un punto imaginario donde pudieran dar rienda suelta a ... ejem... ejem...
Y menos aún si Rosa llevaba pijama y chanclas rositas. No era su mejor imágen, además los pelos peinados para ningún lado. Joaquín como quiera, tenía puesta su gorrita mamona pero ella se había levantado tan rápido que ni siquiera una lamida había tenido tiempo para darse en el pelo.

Joaquín llevó a Rosa hasta donde se encontraba el stereo. Puso música romántica y empezó a dar los primeros pasos. Rosa no sabía bailar. Le costaba seguir el ritmo a Joaquín pero este la llevaba paso a pasito para que a ella no le diera pena que él viera que tenía 3 pares de patas izquierdas porque lo que es Rosa no daba una en el baile.

Al sentirla tan cerca, Joaquín no pudo evitar darle un tierno beso. Rosa sorprendida se zafó de los brazos que la tenían prisionera y huyó dando saltos hacía la cerviz del Gran danés donde se sentó, en medio de las orejas de perro. Refugio favorito de Rosa cuando no sabía que hacer o cuando las dudas la agobiaban.

Joaquín llegó dando saltos tras de ella para después sentarse a un lado.

Pasó su mano velluda de pulgón por la cintura de ella. Rosa se dejó abrazar pasando también la mano por la cintura de Joaquín, mientras este sonreía levemente, con esos labios delgados en los cuales Rosa ya estaba prisionera.
Rosa se dejó envolver por el cálido aroma Dolce & Gabbana que emanaba del cuerpo de Joaquín. Porque eso si, Joaquín era un pulgón muy refinado. Vestía de buenas marcas y olía aún mejor.

Así quedaron largo rato viendo a los pájaros en los árboles dándose besos de piquito. Viendo a las nubes llenas de agua. Al sol que en lo alto les guiñaba el ojo.
Un cielo de un azul tan fuerte que había que hacerse sombra con la mano para que pudieran disfrutar la vista.
Permanecieron largo rato sin moverse hasta que un ruido extraño los sobresaltó: Era la panza de Joaquín que acostumbrada a desayunar tempranito o por lo menos a tomar un café de Starbuck´s, le estaba pidiendo alimento después del largo ayuno ya que no había cenado nada en la noche anterior porque había llegado apenas a la casa de Rosa o lo que es mejor dicho al pelo del Gran danés.

Volvieron a besarse. Esta vez sin que Rosa opusiera resistencia. Se acostaron en el pelaje del perro y dieron rienda suelta a los besos que salieron en tropel de sus bocas.
Pero de nuevo empezaron los extraños ruidos en la panza de Joaquín y decidieron irse a preparar algo para acallar los gritos feroces de un estómago hambriento.

¡Maldición! pensó Rosa, ahora que ya me estaban gustando los besos de este gordito querendón.

Se levantaron dirigiéndose a la cocina a prepararse algo de desayunar. O no... mejor se quedaron ahí sentados. Cada quien sacó su lanceta. Empezaron a chuparle la sangre al Gran danés, que solo hizo un leve movimiento queriendo rascarse, pero a esas horas de la mañana ni el can tiene ganas de pestañear. Menos siendo lunes.

Así empezó su amor. Un amor de pulgas que con el tiempo vendría a ser uno de los más famosos de la comarca pulgosa.
Un amor de dos seres totalmente opuestos pero unidos por el amor que... ya... ya... ya...


TAN TAN.












Musa con cuernos

PARA LA MALQUERIDA

La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Es beso de agua y luz de ciegos en el desierto diario. La leo y me leo. La leo y la siento. La leo y la quiero. Vamos de la mano desconocidos y alejados por los caminos rotos y astillados de la vida cansada y del tiempo huraño. Refunfuñamos por todo y hasta en el infierno tienen miedo de que un día aciago lleguen nuestros pasos. Chocamos con mil horas arañamos las rutinas odiamos la compasión nos dan risa los ángeles y mucha pena los diablos. Nos cansa todo y más que nada el resto de los humanos. A veces herviríamos a los que nos rodean y otras daríamos la vida por hacer reír a un chavo. La Malque es un corazón de sol escondido y mil silencios largos. Toro Salvaje